El Sindicato Auténtico de Manejadores de Emergencias (SAME) alertó sobre una grave escasez de personal en el Conjunto de Comunicaciones del Negociado para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres (NMEAD), lo que, según la organización, podría afectar la rapidez y coordinación de la respuesta ante situaciones críticas en todo Puerto Rico.
La presidenta del SAME, Liz Colón Alicea, explicó que esa oficina requiere 14 radio operadores para operar de manera eficiente, pero actualmente solo cuenta con cinco, dos de ellos provenientes de la oficina regional de Arecibo. “Puede existir un protocolo en el Conjunto de Comunicaciones para atender emergencias e incidentes, pero, sin el personal necesario ni una supervisión adecuada, esos protocolos no pueden ejecutarse de manera efectiva. No se puede garantizar una respuesta rápida y coordinada cuando los recursos humanos son insuficientes”, subrayó.
El Conjunto de Comunicaciones es la división encargada de recibir las llamadas del Sistema de Emergencias 9-1-1 y canalizarlas hacia las oficinas regionales del NMEAD, que coordinan los recursos y la asistencia con los municipios.
Colón Alicea advirtió que los cinco empleados disponibles deben cubrir tres turnos diarios, lo que puede dejar a un solo operador a cargo en determinados periodos. Esa situación, dijo, impide manejar múltiples llamadas al mismo tiempo.
Por su parte, el comisionado del NMEAD, Ángel Jiménez, indicó que junto al Departamento de Seguridad Pública trabajan en el proceso de convocatorias para llenar las vacantes. “Mientras culminamos ese proceso, identificamos radio operadores en otras zonas donde tenemos suficiente personal, los cuales han sido relocalizados temporalmente en las áreas donde se ha identificado mayor necesidad”, añadió.
La dirigente sindical sostuvo que las condiciones actuales han generado sobrecarga laboral y una falta de compensación justa para trabajadores considerados esenciales en la seguridad pública. Además, aseguró que el déficit de empleados también afecta las oficinas regionales y otras áreas del NMEAD, atribuyéndolo a renuncias frecuentes por falta de beneficios y salarios competitivos.
Colón Alicea ilustró el impacto de la crisis señalando que la matrícula del sindicato dentro del NMEAD se redujo de unos 300 empleados a solo 160.




