En el noveno día del juicio contra Elvia Cabrera Rivera por el asesinato de la joven Gabriela Nicole Pratts Rosario, de tan solo 16 años, el juez Luis S. Barreto Altieri excusó al jurado ya que tanto el Ministerio Público como la defensa estaban enfocados en el manejo de pruebas y la estipulación de 16 testigos.
Durante la sesión del pasado viernes en el Tribunal de Aibonito, se acordó que no sería necesaria la presencia física de los testigos en la sala dado que sus testimonios ya habían sido recogidos y podían utilizarse en el proceso. Esto incluyó a investigadores policiales, analistas forenses y otros miembros del Instituto de Ciencias Forenses (ICF).

Se resaltó la existencia de pruebas relacionadas con el teléfono celular de la víctima, las cuales están siendo examinadas en el Centro de Crímenes Cibernéticos de la Policía de Ponce. Del dispositivo se registró una llamada a las 11:52 p.m. del 10 de agosto al número de su madre, y un mensaje de texto un minuto después.

Entre los testigos establecidos se encuentra el agente Javier Vélez Jiménez, encargado de la División de Crímenes Cibernéticos en Ponce, quien recibió los teléfonos de Gabriela Nicole y de Miriathny Avilés Rodríguez, hermana de la coacusada Anthonieska Avilés Cabrera, el 3 de septiembre.
Asimismo, los agentes Carlos Alonso Cortés y el sargento Osvaldo Matos Valntín estuvieron a cargo de la custodia y manejo de la evidencia digital. También se incluyó el testimonio de analistas forenses del ICF como María Meléndez Rodríguez, Ruth Cardona Lugo, y Rafael Vélez Díaz, quienes examinaron muestras bucales de amigos de Gabriela Nicole.

Otros testigos como Murphy Rivera Alicea y Félix Vázquez Solís, quienes manejaban evidencia, también fueron parte de la lista. Además, el sargento Luis A. Ortiz, responsable de monitorear las operaciones en la escena del crimen y el transporte de pruebas del ICF a la comandancia de Aibonito, y la agente Glenda Vázquez Vázquez, que tomó múltiples fotografías de la escena del crimen y de la víctima.
El testimonio de Danishka Gracia Fuentes, asistente de patología forense que participó en la autopsia, y el de Valerie Goméz Morales, especialista en toxicología, demostraron que los análisis de la adolescente no mostraron rastros de alcohol ni drogas.

La defensa, liderada por los abogados Mayra López Mulero, Alberto Rivera Ramos y Yancarlos Maysonet Hernández, en conjunto con el Ministerio Público, acordaron el testimonio de Valeria Vázquez Mercado y Nancy Estrada Berríos, quien arrestó a Anthonieska y su madre el 19 de agosto de 2025.

Ambas mujeres enfrentan cargos por asesinato en primer grado y violaciones a la Ley de Armas. William Rivera Rivera, representante de Claro, fue llamado para identificar la línea telefónica de donde Gabriela se comunicó frecuentemente, perteneciente a su amiga Gabriela “Gaba” Figueroa Arroyo.
En una vista preliminar, Gaba afirmó que Anthonieska le confesó el asesinato. Igualmente, el agente Leing Lebrón Vega del CIC de Aibonito cumplió con citaciones para obtener expedientes médicos del hospital donde Gabriela fue atendida y declarada muerta a las 12:35 a.m. por la doctora Carla Mercado.

El juicio podría alargarse hasta octubre por la cantidad de testigos, que según la Fiscalía, supera los 60. El jurado, compuesto por ocho mujeres, cuatro hombres y cinco suplentes, se citó para el 10 de junio a las 9:30 a.m.
Mientras tanto, Anthonieska Avilés Cabrera, cuya defensa ha intentado detener el proceso, se prepara para enfrentar su juicio el 23 de junio. La defensa solicitó el acceso a 14 vídeos de cámaras policiales, de los cuales 11 ya se entregaron.

Entre los documentos adicionales requeridos están los de un menor conocido como “S.G.R.”. No obstante, su defensa ha apelado al Tribunal Supremo para revertir una decisión que valida el procedimiento en su contra.

Los acontecimientos relacionados con el caso datan del 10 y 11 de agosto de 2025, durante un festival en Aibonito, donde tras una riña, Gabriela habría intervenido para proteger a su hermana. Cabrera Rivera, presuntamente, entregó un objeto punzante a su hija Anthonieska, quien apuñaló a la joven repetidamente, causándole una herida mortal que atravesó su corazón, confirmada por el patólogo Javier Gustavo Serrano.
Gabriela Nicole, quien habría cumplido 17 años el día después del ataque y recién se había graduado, fue recordada con profundo pesar.




