Durante las pasadas seis semanas, LUMA Energy ha suspendido todas las labores planificadas de manejo de vegetación en las líneas de transmisión y distribución de la red eléctrica, alegando limitaciones de efectivo ocasionadas por las transferencias presupuestarias que recibe de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE).
En una vista del proceso de revisión de la tarifa base, el vicepresidente de Operaciones de Líneas de LUMA, Kevin Burgemeister, confirmó que el consorcio solo ha realizado trabajos de emergencia durante ese periodo. Anticipó que las tareas preventivas podrían reanudarse en enero próximo, tras cerca de tres meses sin gestiones programadas.
Según la empresa, la falta de efectivo para el presupuesto de manejo de vegetación asciende a unos 20 millones de dólares, lo que llevó a la paralización del programa financiado con fondos operacionales provenientes de las facturas de los abonados. “La parte planificada se ha detenido”, admitió Burgemeister al responder preguntas del oficial examinador del Negociado de Energía de Puerto Rico (NEPR), Scott Hempling.
Para el año fiscal 2025-2026, LUMA tiene asignados 75 millones de dólares para labores de control de vegetación, principalmente en líneas de transmisión de 115 kilovoltios (kV), consideradas críticas para la estabilidad del sistema. No obstante, la empresa solicitó aumentar ese presupuesto a 130 millones. “Tenemos muchos desafíos con el flujo de efectivo ahora mismo. Tenemos un presupuesto aprobado, pero no el efectivo que va con ese presupuesto”, recalcó Burgemeister.
Las expresiones del ejecutivo se enmarcan en la disputa que LUMA mantiene con la AEE y la Autoridad para las Alianzas Público Privadas, que alegan deficiencias en el cobro de facturas y el reembolso de fondos federales, lo que habría dificultado transferirle los recursos necesarios para continuar sus operaciones.
Además, LUMA administra un programa federal para despejar vegetación en 16,000 millas de líneas de transmisión y distribución. Sin embargo, Burgemeister y el jefe de Programas Capitales, Pedro Meléndez, reconocieron las dificultades para cumplir con los procedimientos de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA).
El consorcio afirmó que espera restablecer el ritmo de trabajo a principios del próximo año, una vez se normalice el flujo de efectivo.




