Mientras las autoridades siguen investigando el atropello que cobró la vida de la motorista Haleymarie Marrero Meléndez, sus hermanos la recordaron como una mujer dedicada y amorosa, y pidieron justicia. Judith Marrero expresó en redes sociales: “Hoy mi corazón está roto”. Describió a su hermana, de 42 años, como una persona extraordinaria, responsable, fuerte y profundamente bondadosa. “Amaba a su familia con una intensidad que solo una mujer con alma de madre puede tener”, añadió.
Por su parte, Jonathan Marrero la definió en entrevista con Telenoticias (Telemundo) como “el pilar de la familia”. Señaló que su hermana mantenía unida a toda la familia y organizaba las actividades. También hizo un llamado a quienes tengan información sobre el caso a comunicarse con la Policía. “Esta persona, luego de que hizo los hechos, alegadamente dejó un carro abandonado. ¿Con quién se fue? ¿Dónde se fue? No es el único responsable, y la persona que sabe debe acudir a la ley y el orden”, afirmó.
El propietario del vehículo presuntamente vinculado al fatal accidente compareció el lunes al Tribunal de Bayamón, donde fue entrevistado por fiscales. Horas antes, las autoridades habían recuperado un Buick Sedan de 1954 con daños compatibles con el impacto ocurrido en la PR-828, frente a la urbanización Palacio del Monte en Toa Alta. El capitán Elvis Zeno, director del Negociado de Tránsito de la Policía, explicó a El Nuevo Día que el auto presentaba evidencia que coincidía con piezas encontradas en la escena y “partículas de sangre”.
El dueño del vehículo se acogió a su derecho a no declarar, pero podría ser citado nuevamente mientras se determina quién conducía al momento del choque. La Policía investiga si el responsable abandonó la escena bajo los efectos del alcohol tras participar en una actividad municipal. Zeno recordó que huir de un accidente fatal podría implicar hasta 15 años de prisión. El Cuerpo de Investigaciones Criminales (CIC) de Bayamón está a cargo de la pesquisa.




