Un vuelo de United Airlines con destino a Palma de Mallorca tuvo que regresar este sábado al aeropuerto internacional de Newark, en Nueva Jersey, luego de que se detectara un dispositivo Bluetooth con el nombre de “bomba”. En la aeronave viajaban 190 pasajeros y 12 miembros de la tripulación.
El incidente comenzó poco después del despegue, cuando la tripulación identificó el nombre del dispositivo entre las conexiones inalámbricas disponibles. Ante la alerta, el piloto decidió dar la vuelta y regresar a Newark tras consultar con la sede de la aerolínea en Chicago.
Según relataron pasajeros a varios medios, el responsable fue un joven de 16 años que configuró así su dispositivo móvil y ahora enfrenta posibles consecuencias legales. “Dijeron que una persona había hecho algo con el Bluetooth que ponía en peligro la seguridad del vuelo”, comentó uno de los ocupantes al medio especializado AirLive, citado por la agencia Efe.
La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA, por sus siglas en inglés) informó que el vuelo 236 de United Airlines retornó “después de que la tripulación reportara un problema entre pasajeros”. La agencia recordó que ha registrado más de 640 incidentes de este tipo en lo que va de año en vuelos estadounidenses.
Tras el aterrizaje, los pasajeros fueron evacuados con sus pasaportes y teléfonos mientras el personal de seguridad inspeccionaba minuciosamente el Boeing 767, incluida la bodega. El vuelo se reanudó al día siguiente con una nueva tripulación y sin mayores inconvenientes.
En redes sociales, uno de los pasajeros señaló que, pese a las reiteradas solicitudes de la tripulación para que todos apagaran el Bluetooth, dos dispositivos permanecían encendidos. El hallazgo del nombre sospechoso bastó para activar los protocolos de seguridad y provocar el regreso inmediato al aeropuerto.



