El asesinato de Agostina Vega, una adolescente de 14 años, conmociona a la ciudad de Córdoba y a toda la Argentina por la brutalidad del crimen. Según informaron fuentes judiciales, la menor fue víctima de una violencia extrema que incluyó el desmembramiento de su cuerpo antes de ser abandonado en un descampado.
De acuerdo con la autopsia, el homicidio ocurrió entre la noche del sábado 23 y la mañana del domingo 24 de mayo, poco después de que la joven fuera vista ingresando al domicilio de Claudio Barrelier, el único imputado en el caso. El fiscal Raúl Garzón modificó este lunes la acusación inicial contra Barrelier, quien pasó de estar detenido por privación ilegítima de la libertad a ser imputado por homicidio agravado por violencia de género.
La querella solicitó además que el acusado sea procesado por homicidio agravado por alevosía y venganza transversal, ya que Barrelier mantenía una relación cercana con la madre de la víctima, Melisa Heredia. Otras personas que residen en la misma vivienda fueron interrogadas, pero todas negaron haber visto a Vega esa noche.
Barrelier, de 33 años, confesó haber estado presente en el descampado donde se hallaron los restos de la adolescente, tras un extenso operativo de búsqueda de más de 30 horas con la participación de 200 efectivos, bomberos, perros rastreadores, drones, kayaks y buzos.
La desaparición de Agostina se convirtió en un asunto nacional cuando se activó la Alerta Sofía, un mecanismo de emergencia destinado a la búsqueda de menores en peligro inminente. Su caso generó una ola de indignación y protestas en Córdoba y otras provincias argentinas.
El pasado sábado, decenas de manifestantes se concentraron frente a la vivienda de la joven para reclamar justicia y denunciar presuntas demoras en la investigación. La sociedad argentina sigue consternada por el asesinato, mientras la investigación continúa bajo la dirección del fiscal Garzón.



