El gobierno del Líbano informó este lunes que Hezbolá habría aceptado detener los ataques contra Israel a cambio de que el Ejército israelí suspenda su ofensiva en los suburbios del sur de Beirut. El anuncio llegó poco después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, comunicara a través de su red Truth Social que había logrado un acuerdo para el cese de enfrentamientos entre ambos bandos, tras dialogar con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y con mediadores vinculados al grupo chií.
Trump dijo que Hezbolá se comprometió a “cesar todos los disparos” y que Israel, a su vez, no los atacaría. Sin embargo, minutos después de su declaración, Israel reportó el lanzamiento de misiles desde territorio libanés y ordenó a los residentes del norte del país refugiarse en espacios seguros. Según la embajada libanesa en Washington, la propuesta fue presentada por el secretario de Estado Marco Rubio y aprobada tanto por Netanyahu como por Hezbolá, aunque este último no ha hecho declaraciones públicas.
El supuesto acuerdo se conoció justo antes de nuevas conversaciones previstas en Washington entre negociadores de Israel y Líbano. No obstante, mientras se discutía el alto el fuego, el gobierno israelí ordenó ataques contra los suburbios del sur de Beirut, alegando violaciones previas del pacto por parte de Hezbolá. El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, declaró junto a Netanyahu que las operaciones se debían a “ataques contra nuestras ciudades y ciudadanos”.
Durante la noche, los bombardeos israelíes en el sur de Líbano dejaron seis muertos y múltiples heridos, además de causar severos daños en el hospital Jabal Amel, en la ciudad de Tiro. El ejército israelí indicó que interceptó varios proyectiles lanzados desde Líbano sin registrar víctimas.
Los combates recientes han elevado la tensión: más de 3,400 personas han muerto en Líbano y al menos un millón han sido desplazadas. En Israel se reportan la muerte de un soldado y varios civiles en el norte del país. Pese a los intentos diplomáticos, ambos lados continuaron intercambiando ataques aéreos y de artillería en la frontera.
El presidente libanés, Joseph Aoun, expresó que su gobierno sigue comprometido con las negociaciones “para terminar con el sufrimiento de los libaneses”, mientras Arabia Saudí condenó los ataques israelíes y pidió a la comunidad internacional frenar la ofensiva. El Consejo de Seguridad de la ONU convocó una reunión de emergencia sobre la situación en Líbano. Hasta el momento, Hezbolá no ha confirmado si cumplirá el acuerdo anunciado por Trump, mientras en las calles del sur de Beirut miles de personas huyen de los nuevos bombardeos.



