Beirut – Tropas israelíes capturaron una montaña estratégica coronada por el castillo de Beaufort, una fortaleza cruzada en el sur del Líbano, marcando su incursión más profunda en el país en más de un cuarto de siglo, informó el ejército. La toma se produjo tras días de ataques aéreos y enfrentamientos con combatientes de Hezbolá en aldeas cercanas, en medio de una guerra iniciada el 2 de marzo, cuando el grupo lanzó cohetes contra el norte de Israel luego de un ataque israelí y estadounidense contra Irán.
Desde entonces, Israel ha ocupado decenas de localidades libanesas fronterizas, mientras Hezbolá ha respondido con miles de misiles y drones. El avance ocurre pese a un alto el fuego vigente desde el 17 de abril y en vísperas de nuevas conversaciones entre ambas naciones, previstas en el Departamento de Estado de Estados Unidos los días 2 y 3 de junio.
El portavoz militar Avichay Adraee compartió imágenes de las tropas frente al castillo, mientras el ministro de Defensa, Israel Katz, anunció que fue izada la bandera israelí. Israel ya había controlado el sitio desde 1982 hasta su retiro en 2000.
Beaufort, emplazado sobre las colinas del Litani, ha sido clave para múltiples ejércitos en mil años. Construido en el siglo XII, ha pasado por manos cruzadas, mamelucas, otomanas, francesas, palestinas e israelíes. La UNESCO lo incluyó en 2024 entre los 34 sitios protegidos del Líbano.
Actualmente, las tropas israelíes se encuentran a unos cinco kilómetros de Nabatiyeh y han ordenado la evacuación de esa ciudad y de Tiro. Hezbolá no ofreció comentarios inmediatos, aunque afirmó haber atacado posiciones israelíes en Bayada y otras localidades. La agencia estatal libanesa reportó nuevos bombardeos con víctimas.
Según cifras oficiales, la ofensiva ha dejado más de 3,350 muertos en el Líbano y más de un millón de desplazados. Israel reporta 25 soldados y un contratista muertos en la zona, además de dos civiles en el norte del país.
El ejército israelí indicó que su operación busca desmantelar la infraestructura de Hezbolá y eliminar amenazas contra civiles. Advirtió que está preparado para ampliar la ofensiva si fuera necesario.




