Las agencias gubernamentales podrán acceder, durante el último mes del año fiscal, a las reservas presupuestarias equivalentes al 5% que la Junta de Supervisión Fiscal (JSF) había retenido al aprobar el presupuesto. La medida se estableció inicialmente como una precaución ante posibles reducciones en los recaudos o recortes inesperados en asignaciones federales.
La decisión permite que las dependencias públicas utilicen esos fondos antes de que concluya el ejercicio fiscal, aliviando presiones operacionales y garantizando la continuidad de servicios esenciales. Esta liberación ocurre tras una evaluación de la situación fiscal del gobierno y de la estabilidad en los ingresos, lo que permitió a la JSF autorizar el uso de las reservas sin riesgo de desequilibrio presupuestario.
El anuncio, adelantado a finales de mayo de 2026, forma parte de las gestiones del ente fiscal para mantener control del gasto público mientras brinda flexibilidad limitada a las agencias ante imprevistos financieros.




