El Cairo — Estados Unidos e Irán parecen acercarse a un acuerdo que podría poner fin a la guerra y reabrir el estrecho de Ormuz. El presidente Donald Trump aseguró que las negociaciones “avanzan bien”, aunque advirtió que los combates se reanudarían si fracasan las conversaciones.
Todavía no hay una fecha ni un formato definido para el cierre del pacto, pero fuentes regionales y un funcionario estadounidense confirmaron avances importantes. Una delegación iraní encabezada por el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Qalibaf, viajó a Qatar como parte de las gestiones diplomáticas.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmail Baghaei, dijo que se ha progresado “en gran parte de las cuestiones”, aunque rechazó que el acuerdo esté listo para firmarse.
Según los informes, el pacto incluiría un alto el fuego general, el fin de las hostilidades entre Israel y Hezbollah y compromisos mutuos de no injerencia regional. Desde el 7 de abril se mantiene una tregua frágil, interrumpida por ataques aislados, pero que ha permitido avances diplomáticos. Su consolidación reabriría las rutas comerciales por el estrecho, clave para el transporte del 20% del petróleo mundial.
Estados Unidos aceptaría levantar progresivamente el bloqueo a los puertos iraníes, impuesto desde el 17 de abril, a cambio de la reapertura gradual del tránsito marítimo. También contemplaría exenciones a sanciones petroleras y la liberación de miles de millones de dólares en fondos iraníes congelados durante un período de 60 días.
Otro punto clave es el programa nuclear iraní. Según fuentes regionales, Teherán aceptaría renunciar a sus reservas de uranio altamente enriquecido. Parte del material se diluiría y otra parte sería enviada a un tercer país, posiblemente Rusia. Si Irán no cumple con esa entrega en el plazo de 60 días, no habría alivio de sanciones, de acuerdo con un funcionario estadounidense.
Baghaei reiteró que el verdadero objetivo es poner fin a la guerra y no discutir los detalles nucleares por el momento. El Organismo Internacional de la Energía Atómica estima que Irán posee 440.9 kilogramos de uranio enriquecido al 60% de pureza. El presidente Masoud Pezeshkian insistió que su programa nuclear tiene fines pacíficos y no busca desarrollar armas.
Aun así, quedan temas sin resolver, como el alcance futuro del enriquecimiento de uranio y el destino del programa de misiles iraní. Trump sostuvo en redes sociales que “las negociaciones con la República Islámica de Irán avanzan a buen ritmo” y advirtió que, si no se alcanza un “gran acuerdo”, regresará al “frente de batalla”.
Por ahora, ningún bando menciona la retirada de fuerzas estadounidenses de la región ni la reparación de los daños ocasionados por la guerra, mientras el mundo observa de cerca las negociaciones que podrían marcar un giro histórico en Medio Oriente.




