La Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) aseguró este lunes que los servicios aéreos internacionales “siguen siendo seguros” a pesar del actual brote de ébola en África central y oriental. La entidad instó a los gobiernos y a los actores del sector aeronáutico a seguir al pie de la letra las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La OACI, organismo de la ONU con sede en Montreal, indicó en un comunicado que, tras la pandemia de covid-19, se implementaron nuevos protocolos para el intercambio rápido y uniforme de información entre estados, aerolíneas, aeropuertos y agencias sanitarias. Con ello se busca fortalecer la capacidad de respuesta ante emergencias de salud pública.
El organismo explicó que el Convenio sobre Aviación Civil Internacional incorporó actualizaciones sanitarias en su Anexo 9 sobre facilitación, incluyendo herramientas digitales como declaraciones electrónicas de salud y procesos fronterizos sin contacto para gestionar mejor los riesgos.
La organización destacó además que, a través del programa Acuerdo Colaborativo para la Prevención y Manejo de Eventos de Salud Pública en Aviación Civil (CAPSCA, por sus siglas en inglés), coordina junto a la OMS y a los Estados miembros estrategias “basadas en el riesgo y en la evidencia” para prevenir la propagación del virus mediante el transporte aéreo, proteger a pasajeros y tripulaciones y mantener la conectividad internacional.
La OMS declaró el 17 de mayo que el brote de ébola, causado por el virus Bundibugyo en la República Democrática del Congo (RDC) y Uganda, constituye una Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional (PHEIC, por sus siglas en inglés).
Según la OMS, los casos confirmados se concentran en la provincia congoleña de Ituri, mientras que Uganda ha reportado contagios limitados relacionados con desplazamientos transfronterizos desde la RDC. La agencia enfatizó que el virus no se transmite por el aire ni por contacto casual, sino únicamente por contacto directo con sangre u otros fluidos corporales de personas infectadas.
La OMS calificó el riesgo de transmisión global como “bajo” y no recomienda el cierre de fronteras ni restricciones al comercio o los viajes internacionales. Tampoco considera necesario aplicar controles de entrada fuera de las zonas afectadas, aunque sí sugiere inspecciones de salida en los aeropuertos internacionales de los países impactados, especialmente para pasajeros con fiebre u otros síntomas compatibles con la enfermedad.




