Los restos de cuatro ciudadanos italianos que murieron a inicios de mayo mientras exploraban una cueva submarina en las Maldivas fueron repatriados el sábado, según informó un portavoz del gobierno maldivo.
Los cinco buzos italianos desaparecieron el 14 de mayo mientras realizaban una inmersión en el atolón Vaavu, a unos 50 metros de profundidad. El cuerpo de su instructor fue recuperado en el exterior de la cueva poco después y enviado de regreso a Italia.
La operación para recuperar los demás cadáveres resultó extremadamente peligrosa y fue suspendida temporalmente luego de la muerte de Mohamed Mahudhee, un buzo militar maldivo que participaba en el rescate. Posteriormente, tres buceadores finlandeses especializados en inmersiones profundas lograron localizar los cuerpos en una cámara interna de la cueva, a unos 60 metros bajo el agua, el doble del límite permitido para el buceo recreativo en ese país.
El portavoz del presidente de Maldivas, Mohamed Hussain Shareef, anunció la apertura de dos investigaciones: una sobre las circunstancias de la muerte de los cinco buzos y otra sobre la muerte en acto de servicio de Mahudhee. Shareef añadió que Italia ofreció compartir los resultados de las autopsias que se realicen a los cuerpos repatriados.
Las víctimas fueron identificadas como Monica Montefalcone, profesora asociada de ecología en la Universidad de Génova; su hija, Giorgia Sommacal; el biólogo marino Federico Gualtieri; la investigadora Muriel Oddenino, y el instructor de buceo Gianluca Benedetti.
El portavoz del gobierno, Ahmed Shaam, señaló que los cuerpos fueron hallados “prácticamente juntos”. Las autoridades indicaron que, aunque el grupo contaba con permiso para bucear, no se había informado la ubicación exacta de la cueva que exploraban. Además, al menos dos de los fallecidos no aparecían en la lista oficial de investigadores sometida a las autoridades locales.




