El turismo cubano y la conectividad con España sufrieron un fuerte golpe tras la partida del último vuelo de la compañía española World2Fly, que decidió suspender su ruta entre La Habana y Madrid a partir del 20 de mayo. La aerolínea, que realizaba dos vuelos semanales y en febrero redujo a uno, no explicó las razones de su decisión. Sin embargo, su anuncio llega en medio del cerco energético impuesto por Estados Unidos, que ha dejado a la isla con una grave escasez de combustible.
“Me enteré casualmente que este es el último vuelo. Es una lástima, porque llevo años viajando con esta línea aérea. Me preocupa… uno tiene familia aquí, tiene familia allá”, relató a la agencia AP Fermín Nodarse, un jubilado cubano de 72 años que abordaba en el aeropuerto José Martí rumbo a Madrid. Como él, varios pasajeros temen que las dos aerolíneas que aún operan la ruta a España —Air China y Air Europa— aumenten sus precios hasta volverlos inalcanzables.
En febrero, las autoridades aeronáuticas cubanas advirtieron a todas las aerolíneas que no habría combustible disponible en los nueve aeropuertos del país. La situación deriva de las sanciones de Estados Unidos, que desde enero impiden la llegada de petróleo a la isla como medida de presión política. En cinco meses solo ha arribado un buque tanque, proveniente de Rusia, mientras Cuba produce apenas el 40% del combustible que necesita.
Otras compañías como Air Canada, Iberia y Air France también abandonaron el mercado cubano tras anunciarse la crisis energética. Algunas, como World2Fly, intentaron mantener operaciones abasteciéndose en República Dominicana, pero finalmente desistieron. Incluso Cubana de Aviación, la línea bandera nacional, suspendió recientemente sus vuelos trasatlánticos.
World2Fly gozaba de gran popularidad entre los cubanos porque permitía documentar dos maletas en clase económica, lo que facilitaba transportar artículos difíciles de conseguir en la isla, desde ropa hasta productos de higiene o mercancías para reventa.
España se ha convertido en uno de los destinos favoritos de los cubanos en los últimos años, impulsado por la crisis económica y la política migratoria restrictiva del presidente estadounidense Donald Trump. Muchos viajeros obtuvieron ciudadanía española gracias a la ley que reconoce su ascendencia ibérica.
El turismo, uno de los sectores más afectados por las sanciones y la falta de combustible, cayó drásticamente. En el primer trimestre de este año llegaron 298,000 turistas, frente a los 573,300 del mismo periodo de 2025 —una reducción del 48%—, según datos de la Oficina Nacional de Estadística e Información de Cuba.




