Elon Musk anunció el miércoles los planes de SpaceX para realizar una de las mayores ofertas públicas iniciales (OPI) en la historia, a pesar de las fuertes pérdidas que enfrenta la compañía. De acuerdo con documentos presentados, SpaceX registró pérdidas operativas de 2,600 millones de dólares el año pasado, sobre ingresos de 18,700 millones, y las cifras negativas continuaron en los primeros meses del año.
Aun con ese panorama, se espera que la OPI de SpaceX figure entre las más grandes jamás vistas, con la posibilidad de superar el récord de Saudi Aramco, el gigante petrolero que salió a bolsa hace siete años. Aunque el folleto informativo no especifica el monto que Musk pretende recaudar, diversos reportes lo estiman en unos 75,000 millones de dólares.
La empresa indicó que los fondos obtenidos servirán para financiar sus proyectos espaciales, entre ellos misiones para llevar personas a la Luna y eventualmente a Marte. “No queremos que los humanos tengan el mismo destino que los dinosaurios”, señala el documento, reflejando la visión de Musk de convertir a la humanidad en una especie interplanetaria para enfrentar futuras amenazas existenciales.
La salida a bolsa podría convertir a Musk, accionista mayoritario de SpaceX, en el primer billonario del mundo, al tiempo que le otorgaría mayor control sobre la compañía. Según los documentos, Musk y un grupo selecto de inversionistas recibirán una clase especial de acciones con diez votos por cada título, lo que les permitirá elegir a la mayoría del consejo de administración.
Sin embargo, SpaceX advirtió a los posibles inversionistas que esta estructura limitará o impedirá su capacidad de influir en decisiones corporativas y en la selección de directores, consolidando el poder en manos de Musk y su círculo cercano.




