El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, reprendió duramente al ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, después de que este difundiera videos en los que se le ve burlándose de activistas de una flotilla detenidos por intentar violar el bloqueo israelí a Gaza. En los videos, el ministro ondea una gran bandera israelí y dice a los detenidos: “Bienvenidos a Israel, nosotros somos los dueños”.
Netanyahu declaró que las acciones de Ben-Gvir “no concuerdan con los valores y las normas de Israel”, aunque insistió en que el país tiene derecho a detener “flotillas provocadoras de partidarios terroristas de Hamás”. Indicó además que ordenó la deportación “lo antes posible” de los activistas, alrededor de 430 personas.
Las imágenes provocaron indignación internacional. El ministro israelí de Relaciones Exteriores, Gideon Sa’ar, acusó a Ben-Gvir de causar “daño” al país, mientras que este le respondió que disculparse enviaría un mensaje de “debilidad y rendición”.
El grupo legal Adalah denunció a las autoridades israelíes por emplear “una política criminal de abuso y humillación” y exigió la liberación de los detenidos. Desde el exterior, la portavoz de la flotilla, Rania Batrice, afirmó que los videos evidencian impunidad y pidió a los gobiernos una respuesta más firme.
Varias naciones condenaron el trato a los activistas: Reino Unido lo calificó de violación a la dignidad, Italia y Canadá exigieron explicaciones, y Turquía y Grecia presentaron protestas formales. Hamás también criticó las “escenas de abuso y humillación”.
La tensión aumentó tras la intercepción de todas las embarcaciones de la flotilla, que partió desde Turquía. Los organizadores aseguraron que las fuerzas israelíes dispararon contra varios barcos, aunque Israel negó haber usado munición real. El gobierno israelí describió la operación como una “maniobra de relaciones públicas al servicio de Hamás”.
La intervención incluyó a ciudadanos de distintos países, entre ellos irlandeses, lo que llevó al primer ministro de Irlanda, Micheál Martin, a calificar la acción como “absolutamente inaceptable”. En contraste, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancionó a varios activistas europeos por considerarlos “pro-terroristas”.
Israel mantiene un bloqueo marítimo sobre Gaza desde 2007. Tras los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023, que dejaron unas 1,200 víctimas en Israel, la ofensiva de represalia ha causado más de 72,700 muertes en Gaza, según el Ministerio de Salud del enclave, administrado por Hamás. Críticos internacionales califican el bloqueo como una forma de castigo colectivo, mientras que Israel sostiene que busca impedir el rearme del grupo islamista.




