El ejército de Estados Unidos informó el miércoles que abordó un buque petrolero con bandera iraní en el golfo de Omán, sospechoso de intentar violar el bloqueo estadounidense. La operación representa un nuevo esfuerzo de Washington para presionar a Teherán a reabrir el estrecho de Ormuz, vital para el comercio global de crudo.
El presidente Donald Trump enfrenta presiones internas para normalizar el tránsito marítimo en la zona, mientras los precios de la gasolina y la inestabilidad energética global afectan el panorama político en vísperas de las elecciones de mitad de mandato. Paralelamente, el Senado aprobó una iniciativa para exigir que Trump ponga fin a la guerra con Irán, con una votación estrecha de 50 a 47 en la que varios republicanos se sumaron al desafío.
Según el Comando Central estadounidense, el buque M/T Celestial Sea fue registrado y desviado tras sospecharse que se dirigía a un puerto iraní. Es al menos la quinta embarcación comercial interceptada desde que el gobierno de Trump impuso el bloqueo marítimo a Irán a mediados de abril, con el objetivo de forzar la apertura del estrecho y promover un acuerdo de paz.
Trump declaró el lunes que había cancelado nuevos ataques militares para dar una oportunidad al diálogo. Dijo haber pospuesto “un ataque muy importante” a petición de aliados del golfo que consideran posible un pronto acuerdo. Aun así, el presidente ha fijado y retrasado en repetidas ocasiones los plazos impuestos a Teherán.
Antes del bloqueo, Irán permitía el paso de barcos considerados amistosos a cambio de tarifas elevadas, lo que dio lugar a críticas internacionales por afectar el comercio mundial. El ejército estadounidense estima que actualmente 1,550 embarcaciones de 87 países permanecen varadas en el golfo Pérsico.
Tres meses después del inicio de la guerra, el 28 de febrero, Irán mantiene control sobre el estrecho, mientras las fuerzas estadounidenses e israelíes aplican el bloqueo a sus puertos y a barcos vinculados al país persa, incluso fuera de Oriente Medio.
El mes pasado, tropas estadounidenses abordaron un barco previamente sancionado por contrabandear crudo iraní en la bahía de Bengala, y días después interceptaron otro buque en el océano Índico, entre Sri Lanka e Indonesia. A comienzos de mayo, Trump anunció que el ejército guiaría a los barcos varados, aunque luego suspendió el plan para dar margen a negociaciones. Días más tarde, fuerzas estadounidenses destruyeron dos petroleros iraníes tras un intercambio de disparos en el estrecho de Ormuz, asegurando que intentaban vulnerar el bloqueo.




