Nueva York – Los pantalones holgados están marcando la nueva “Era del Jazz” de los Yankees de Nueva York. Jazz Chisholm Jr., decidido a dejar atrás su lento comienzo de temporada, recurrió a una estrategia tan inusual como efectiva: usar los pantalones de Giancarlo Stanton y el bate de José Caballero.
El segundo base bahameño, de 28 años, explicó entre risas que al no encontrar un par suelto de su compañero Trent Grisham durante una serie en Baltimore, optó por probar los pantalones de “Big G”. “Usé los pantalones de ‘Big G’ y empecé a batear”, relató. Con ellos conectó un doble y luego, durante la Serie del Subway ante los Mets, se fue de 12-7. “Mis compañeros están encantados”, añadió tras sellar con un jonrón de dos carreras la victoria 7-6 de los Yankees sobre Toronto el lunes.
Chisholm, quien la pasada temporada fue seleccionado al Juego de Estrellas con 31 jonrones, 80 impulsadas y 31 bases robadas, había visto caer su promedio a .200 antes de arrancar esta nueva etapa. Su batazo del lunes elevó su promedio a .237. “Estaba fallando lanzamientos que normalmente conecta”, dijo el mánager Aaron Boone. “Ahora lo estás viendo volver a su nivel”.
Además del cambio de pantalones, Chisholm sustituyó su acostumbrado bate Chandler por un modelo Victus de 34 pulgadas y 31 onzas, el mismo que usa Caballero. “Yo le dije: ‘hermano, mantén mi bate caliente’, y respondió: ‘déjame probar eso’”, contó Caballero, actualmente lesionado de un dedo.
El toque de superstición no tardó en surtir efecto. Durante el séptimo episodio frente a Toronto, y tras un jonrón de dos carreras de Cody Bellinger, Chisholm disparó un cuadrangular decisivo por la línea del jardín izquierdo. “Estaba tratando de dirigirla con la mente”, dijo entre risas tras observar cómo la pelota golpeaba el poste de foul.
Con el triunfo asegurado, Boone celebró la excentricidad de su jugador: “Creo que se ve genial, especialmente cuando el uniforme está sucio y anda corriendo por las bases. Que haga lo que tenga que hacer”.
Ahora, el encargado de indumentaria del equipo, Rob Cucuzza, le prepara sus propios pantalones anchos inspirados en los de Stanton. “Ahora tienen mi nombre”, señaló Chisholm, feliz de haber encontrado una fórmula ganadora que parece mejorar tanto su estilo como su bateo.




