Washington – El gobierno de Trump planea admitir hasta 10,000 refugiados sudafricanos blancos adicionales en los próximos meses, argumentando que los afrikáners enfrentan discriminación y persecución en Sudáfrica. La medida eleva a 17,500 el total de afrikáners que podrían ser acogidos durante el año fiscal que finaliza en septiembre, según una comunicación del Departamento de Estado al Congreso.
El presidente Donald Trump ha sostenido que esta minoría blanca se ha visto afectada por violencia y ataques contra sus comunidades agrícolas. En respuesta, cortó ayuda a Sudáfrica, mantuvo un tenso enfrentamiento con su presidente, Cyril Ramaphosa, y boicoteó la cumbre del Grupo de los 20 en Johannesburgo.
El Departamento de Estado justificó el aumento en la admisión de refugiados señalando “acontecimientos imprevistos en Sudáfrica” que habrían creado una emergencia humanitaria. Sin embargo, el gobierno sudafricano ha rechazado estas afirmaciones, calificándolas de infundadas.
De acuerdo con una notificación de emergencia enviada al Congreso y obtenida por The Associated Press, los planes fueron detallados el lunes por la noche. La administración debe consultar oficialmente al Congreso cada año sobre los niveles de admisión de refugiados, y se espera que esas conversaciones ocurran esta misma semana.
El Departamento de Estado acusa a Sudáfrica de tratar de socavar el programa de reasentamiento estadounidense y de incitar contra los afrikáners, aludiendo a comentarios de líderes políticos, entre ellos Ramaphosa. También mencionó un incidente en diciembre en el que funcionarios sudafricanos irrumpieron en un centro de procesamiento de refugiados de EE. UU., calificado entonces como “inaceptable”.
“El aumento de hostilidad incrementa los riesgos para los afrikáners, quienes ya son objeto de una discriminación racial extendida patrocinada por el gobierno”, afirma el documento. El Departamento de Estado estima que el reasentamiento de los 10,000 refugiados adicionales costará unos 100 millones de dólares.
El tema ha provocado choques diplomáticos. Durante un encuentro en el Despacho Oval, Trump mostró a Ramaphosa un video en el que un político de extrema izquierda coreaba consignas violentas contra agricultores. Trump ha acusado reiteradamente a Sudáfrica de no actuar ante lo que considera una “matanza sistemática” de granjeros blancos.
No obstante, expertos sudafricanos han afirmado que no existen pruebas de ataques dirigidos por motivos raciales, aunque reconocen que la violencia agrícola afecta a personas de todas las razas. En una reunión celebrada en mayo de 2025, Ramaphosa respondió que su gobierno “se opone completamente” a las declaraciones de Trump y reiteró que “esa no es la política del gobierno”.
Esta historia fue traducida del inglés al español con el apoyo de inteligencia artificial y revisada por un editor.




