Durante los primeros meses de 2026, Puerto Rico solo ha registrado 33 días sin asesinatos, según datos oficiales. La cifra evidencia una alarmante frecuencia de crímenes, muchos de ellos por acecho y vinculados a distintos motores de violencia, como el narcotráfico, ajustes de cuentas entre convictos y casos de violencia de género.
Esta realidad, marcada por el constante ruido de balas y el miedo en las comunidades, subraya la urgencia de estrategias efectivas para atacar las raíces de la criminalidad y devolver la sensación de seguridad en el país.




