Noviembre se prepara para mostrar su cara más gélida en la costa este de Norteamérica. Un poderoso frente frío, descrito por meteorólogos como la primera gran incursión de aire ártico de la temporada, avanza hacia el sur y provocará un desplome en las temperaturas desde Canadá y Estados Unidos hasta el norte de México.
De acuerdo con el Servicio Nacional de Meteorología de Estados Unidos (SNM), el sistema comenzará a impactar a inicios de la próxima semana, con temperaturas que podrían ubicarse decenas de grados por debajo del promedio habitual para esta época. Ciudades como Nueva York, Washington D.C. y Boston experimentarán sensaciones térmicas cercanas o incluso inferiores al punto de congelación.
El fenómeno se origina en una masa de aire ártico proveniente de Canadá y está asociado a una ondulación en la corriente en chorro (jet stream). Esta corriente, una banda de vientos rápidos en la alta atmósfera, suele actuar como barrera que mantiene el aire polar en el Ártico. Pero cuando se debilita o se curva hacia el sur, permite que lóbulos de aire extremadamente frío, vinculados al vórtice polar, desciendan hacia latitudes más bajas.
La severidad del frente será mayor en el norte de Estados Unidos. En zonas cercanas a la frontera canadiense, las temperaturas podrían caer a un solo dígito Fahrenheit o incluso por debajo de cero. Además del intenso frío, se prevén las primeras nevadas significativas de la temporada en la región de los Grandes Lagos y partes de Nueva Inglaterra, donde el aire gélido interactuará con la humedad de los lagos.
El alcance del sistema será amplio. Se estima que la masa de aire frío continuará desplazándose hacia el sur y también impactará al norte de México. Aunque con menor intensidad, estados como Chihuahua y Coahuila registrarán un descenso marcado en sus termómetros durante la próxima semana.




