Un inmigrante indocumentado relató a El Nuevo Día que, tras escapar de una redada en Barrio Obrero, en San Juan, su camioneta de trabajo fue supuestamente vandalizada por agentes de inmigración. Según su denuncia, los uniformados vaciaron las gomas, dañaron la cerradura y el interruptor de encendido del vehículo, aparentemente con la intención de impedir que huyera mientras se ocultaba en el caño Martín Peña.
El hombre, quien pidió no ser identificado por temor a represalias, lamentó no contar con mecanismos accesibles para reportar los daños o reclamar una investigación del incidente. “Estoy hablando por muchos de nosotros”, expresó, al señalar que otras personas en situación similar enfrentan obstáculos legales y burocráticos para presentar quejas ante las autoridades.
El incidente ocurrió hace varias semanas y ha despertado preocupación entre organizaciones comunitarias y defensores de derechos humanos, quienes reclaman mayor transparencia en las operaciones de inmigración y protocolos claros para responsabilizar a los agentes por posibles excesos.




