Un hipopótamo, parte del legado dejado por Pablo Escobar, fue visto libre en la ciudad colombiana de Barrancabermeja, en el departamento de Santander. La Alcaldía local calificó su presencia como “peligrosa para la comunidad” y pidió al Ministerio de Ambiente acelerar el plan nacional de control de esta especie invasora introducida hace cuatro décadas por el narcotraficante.
El secretario de Ambiente de Barrancabermeja, Leonardo Granados, advirtió que la situación en la comunidad de Cuatro Bocas es crítica y ha desplazado a pescadores que temen ingresar al río Magdalena. El funcionario explicó que el animal se mueve cerca de zonas residenciales, escuelas y áreas industriales donde opera Ecopetrol, lo que aumenta el riesgo para la población.
Granados señaló que la presencia de la especie ha alterado el ecosistema local y que ya se contactaron el Ministerio de Ambiente, la Corporación Autónoma Regional de las Cuencas (Cornare) y la Procuraduría Delegada para Asuntos Ambientales y Agrarios para coordinar acciones urgentes. “Como barranqueños queremos proteger nuestra biodiversidad, no podemos esperar a que haya una víctima”, dijo en un video difundido en X.
El Ministerio de Ambiente aprobó en abril un plan de choque que contempla la eutanasia de 80 hipopótamos y el traslado de otros a centros de custodia. Este problema se originó en los años 80, cuando Escobar llevó cuatro ejemplares a su zoológico privado en la Hacienda Nápoles. Tras su muerte en 1993, los animales se dispersaron por el Magdalena Medio, adaptándose y reproduciéndose con rapidez. Barrancabermeja, a 230 kilómetros de la Hacienda Nápoles, es una de las zonas donde estos paquidermos ahora se han establecido.
En medio de la controversia, la organización india Vantara propuso recibir varios de los hipopótamos en su centro de rescate y zoológico en Jamnagar, estado de Guyarat. El Ministerio de Ambiente anunció que un equipo de Vantara viajará próximamente a Colombia para evaluar las condiciones de los animales y preparar su posible traslado. Vantara, perteneciente a la familia Ambani, fue descrita como un ecosistema biotecnológico con más de diez millones de árboles dentro de la mayor refinería de petróleo del mundo.
Mientras tanto, la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas (CITES) examina la solicitud para garantizar que cualquier traslado cumpla con los permisos y normas sobre el manejo y bienestar de los ejemplares.



