La Cámara de Representantes evalúa el Proyecto de la Cámara 1265, presentado por el representante Ángel Morey, que propone sancionar a las entidades que reciban fondos públicos y alteren o modifiquen los himnos nacionales en actos oficiales.
La medida surge tras la controversia generada por la interpretación de la versión original de “La Borinqueña” realizada por la cantante RaiNao durante un juego del Baloncesto Superior Nacional entre los Cangrejeros de Santurce y los Mets de Guaynabo. La artista interpretó la letra escrita por Lola Rodríguez de Tió, asociada al movimiento independentista, lo que provocó reacciones encontradas en redes sociales y entre figuras políticas, especialmente del Partido Nuevo Progresista (PNP). Esa versión es conocida como el himno revolucionario de Puerto Rico.
El proyecto argumenta que “resulta necesario que el Estado establezca parámetros mínimos sobre la conducta institucional en actividades financiadas total o parcialmente con fondos públicos, particularmente cuando en dichas actividades se incorporen elementos de carácter oficial o representativo”.
Según Morey, el Artículo 3 de la Ley del Himno del Estado Libre Asociado (Ley 2 de 1952) dispone que los himnos de Puerto Rico y de Estados Unidos deben ejecutarse “siempre con aire de himno y con la música original y oficial” en todo acto público o ceremonia oficial. Además, esa disposición se extiende a cualquier actividad pública o privada en la que se desee rendir homenaje a los himnos oficiales.
La medida define “alteración” como cualquier cambio en la letra o interpretación oficial del himno que modifique su carácter reconocido. Sin embargo, aclara que la entonación utilizada no se considerará una alteración siempre que se mantenga dentro del respeto y el decoro.
En cuanto a sanciones, el proyecto propone que una primera infracción obligue a la entidad a devolver la totalidad de los fondos públicos recibidos para la actividad. En caso de reincidir, la organización tendría que reembolsar nuevamente los fondos y perdería la elegibilidad para recibir futuros auspicios públicos.




