Rudy Giuliani, exalcalde de Nueva York, reapareció el miércoles por la noche en su programa “The Rudy Giuliani Show”, tras haber estado hospitalizado a inicios de mes debido a una neumonía vírica. El político republicano de 81 años aseguró a su audiencia que sigue recuperándose, aunque aún no se encuentra completamente restablecido. A principios de mayo, estuvo en estado crítico y conectado a un respirador artificial en un hospital de Palm Beach, Florida.
Giuliani agradeció las numerosas muestras de apoyo recibidas de figuras de todos los sectores políticos. “Tengo que dar las gracias a todos los que me enviaron oraciones y buena voluntad”, expresó durante el programa. En particular, mencionó a su familia, al personal médico que lo atendió y al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien —según dijo— lo llamó tras conocer su enfermedad. “Es bueno estar de vuelta”, añadió antes de la primera pausa del programa.
El exalcalde ya había estado hospitalizado el pasado septiembre luego de sufrir una fractura de vértebra y otras lesiones en un accidente de tránsito en New Hampshire.
Durante sus ocho años como alcalde de Nueva York, Giuliani enfrentó los atentados del 11 de septiembre de 2001, lo que marcó su gestión. Posteriormente, fue candidato presidencial en 2008 y, más tarde, se convirtió en abogado personal y asesor del presidente Trump.
Giuliani fue uno de los principales defensores de las acusaciones de fraude electoral impulsadas por Trump tras las elecciones de 2020, ganadas por el demócrata Joe Biden. Pese a los reclamos, múltiples demandas, recuentos y auditorías confirmaron la validez de los resultados electorales.
En años recientes, Giuliani fue condenado en una demanda por difamación presentada por dos ex trabajadores electorales de Georgia, quienes obtuvieron un fallo en su contra por 148 millones de dólares. Mientras intentaban cobrar la suma, el ex fiscal federal fue declarado en rebeldía y enfrentó un proceso judicial sobre la propiedad de sus bienes. Finalmente llegó a un acuerdo que le permitió conservar sus residencias y pertenencias, incluidos anillos de las Series Mundiales, a cambio de una compensación no revelada y el compromiso de no hacer más declaraciones sobre las demandantes.




