El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llegó este miércoles a Pekín para su cumbre con el líder chino, Xi Jinping, en un contexto global marcado por tensiones bélicas, comerciales y por el auge de la inteligencia artificial.
La visita ocurre en un momento complicado para la administración Trump, afectada por la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán y por el aumento de la inflación derivado del conflicto. El mandatario busca alcanzar acuerdos que impulsen la compra de alimentos y aviones estadounidenses por parte de China, señalando que hablará con Xi “más que de cualquier otra cosa” sobre comercio.
Trump fue recibido con una ceremonia de gran pompa: una alfombra roja y un despliegue de 300 jóvenes chinos agitando banderas de ambos países. Observó sonriente la escena junto a dignatarios chinos, entre ellos el vicepresidente Han Zheng, el embajador Xie Feng y el enviado estadounidense David Perdue. El presidente no tiene actos públicos hasta el jueves, cuando se esperan las reuniones bilaterales y un banquete oficial.
La presencia en redes sociales fue inmediata. En Weibo, un video de la televisora estatal CCTV mostrando a Trump descendiendo del avión acumuló más de 66,000 “me gusta” y miles de comentarios, destacando mensajes que celebraban la cooperación entre China y Estados Unidos.
Durante una escala en Anchorage, el presidente invitó personalmente al director ejecutivo de Nvidia, Jensen Huang, a unirse al viaje tras leer en la prensa que no figuraba en la lista de ejecutivos. Trump desmintió los reportes y aseguró en redes que Huang viajaba con él a bordo del Air Force One. Otros empresarios destacados también lo acompañan: Elon Musk (Tesla y SpaceX), Tim Cook (Apple), Kelly Ortberg (Boeing), Larry Fink (BlackRock), Jane Fraser (Citi) y Stephen Schwarzman (Blackstone), entre otros.
Uno de los temas más sensibles de la agenda será el estatus de Taiwán. China rechaza la venta de armas aprobada por Washington para la isla, valorada en $11,000 millones, la mayor en su historia. Aunque Trump ha mostrado ambigüedad hacia Taiwán, la isla es crucial en la producción global de chips y para el desarrollo de la inteligencia artificial, un sector que Estados Unidos busca fortalecer con nuevas inversiones nacionales.
Antes del encuentro, el viceprimer ministro chino He Lifeng y el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, celebraron en Corea del Sur conversaciones “sinceras y constructivas” sobre cooperación económica, según la televisión estatal china. La Casa Blanca espera que la cumbre en Pekín siente las bases para una Junta de Comercio bilateral capaz de evitar futuras escaladas arancelarias.
Trump viajará con una amplia delegación empresarial y varios miembros de su familia, entre ellos su hijo Eric y su nuera Lara Trump. Se espera que las reuniones con Xi Jinping marquen un punto clave en el rumbo de las relaciones entre las dos mayores potencias del mundo.



