El líder del grupo político-paramilitar Hezbollah, Naim Kassem, instó al gobierno del Líbano a retirarse de las conversaciones directas con Israel que están programadas para celebrarse esta semana en Washington. Kassem consideró que este tipo de negociaciones representan una concesión a favor de Israel y abogó por mantener un formato indirecto, similar al que permitió alcanzar un alto el fuego en noviembre de 2024.
Las reuniones entre Israel y Líbano, previstas para comenzar el jueves, buscan poner fin al más reciente conflicto entre ambas partes, desatado hace dos meses tras la guerra con Irán. Además, servirán para discutir el futuro de las tensas relaciones bilaterales, oficialmente en guerra desde la creación del Estado de Israel en 1948.
En su comunicado, Kassem advirtió que el tema de las armas de Hezbollah es un asunto interno y no debe formar parte de estas conversaciones. Mientras tanto, el gobierno libanés ha insistido en el desarme del grupo, en el cese de las hostilidades, la retirada israelí del territorio libanés, el despliegue de tropas nacionales al sur del río Litani, la liberación de prisioneros retenidos por Israel y el retorno de los desplazados a sus hogares. El dirigente de Hezbollah afirmó que su organización está dispuesta a cooperar para alcanzar esos cinco objetivos planteados por Beirut.
A pesar del alto el fuego mediado por Estados Unidos que entró en vigor el 17 de abril, los enfrentamientos continúan. El ejército israelí y Hezbollah han protagonizado ataques diarios, incluyendo el lanzamiento de drones y bombardeos entre ambos lados de la frontera. Según el ministro de Salud de Líbano, Rakan Nassereddine, desde el inicio del alto el fuego han muerto 380 personas y 1,122 han resultado heridas, elevando el saldo total del conflicto a 2,882 fallecidos y 8,786 heridos.
La Agencia Nacional de Noticias del Líbano reportó nuevos bombardeos israelíes en el sur del país y en el valle de la Bekaa, donde tres personas murieron y cuatro resultaron heridas en Jibchit. También se informó de la destrucción de una estación de bombeo de agua en Deir Mimas, cerca del río Litani. Asimismo, Hezbollah confirmó la muerte de su comandante militar Ahmed Ghaleb Balout, abatido el 6 de mayo en un ataque aéreo israelí contra un suburbio del sur de Beirut. El ejército israelí aseguró que Balout pertenecía a la fuerza de élite Radwan del grupo.
Las tensiones siguen latentes en la frontera mientras Líbano considera su participación en las negociaciones de Washington, bajo la presión de Hezbollah para que mantenga el trato indirecto con Israel.



