En un año que ya presenta niveles de consumo eléctrico mayores que en 2025, Puerto Rico se aproxima a la temporada de mayor demanda sin tener aún claridad sobre cuándo contará con recursos adicionales de generación. Esta falta de certeza incrementa la presión sobre las envejecidas plantas que administra Genera PR, las cuales deben evitar que se repitan incidentes como el ocurrido el lunes pasado en la central Costa Sur.
En esa ocasión, la salida de servicio de la unidad número 6 provocó la interrupción del suministro de energía eléctrica a cerca de 150,000 abonados. El evento evidenció la fragilidad del sistema de generación y las dificultades para responder ante aumentos en la demanda.
El panorama plantea interrogantes sobre la capacidad del sistema eléctrico para sostener la carga durante los meses más calurosos, cuando el consumo tiende a dispararse y las reservas de generación resultan insuficientes. Autoridades y expertos coinciden en que la modernización del sistema sigue siendo una tarea urgente, mientras se esperan definiciones sobre nuevos proyectos que refuercen la red y reduzcan el riesgo de apagones masivos.




