Beirut — Tres ataques israelíes con drones contra vehículos al sur de Beirut causaron cuatro muertes el sábado, mientras que una serie de bombardeos en el sur del Líbano dejó al menos 13 fallecidos, entre ellos un hombre y su hija de 12 años, según reportes de medios estatales y el Ministerio de Salud.
Los ataques marcan una nueva escalada pese al alto el fuego declarado el 17 de abril entre Israel y el grupo armado Hezbollah. Desde entonces, ambos bandos han mantenido intercambios de fuego casi diarios.
La fuerza aérea israelí había bombardeado el miércoles previo un suburbio de Beirut, donde Israel afirmó haber eliminado a un comandante militar de Hezbollah, en el primer ataque cerca de la capital desde el inicio de la tregua.
Según la Agencia Nacional de Noticias, dos de los ataques de este sábado ocurrieron en la autopista que conecta Beirut con Sidón, hiriendo a varias personas, mientras que un tercer impacto en la carretera hacia la región de Chouf dejó tres muertos. Un periodista de The Associated Press informó haber visto un cadáver en la localidad de Saadiyat.
El Ministerio de Salud detalló que un bombardeo contra la aldea de Saksakiyeh mató al menos a siete personas, incluyendo a un niño, y dejó 15 heridos. Otros ataques golpearon las aldeas de Bourj Rahhal y Maifadoun, causando más víctimas.
En Nabatiyeh, tres ataques con drones mataron a un ciudadano sirio y a su hija de 12 años. Según las autoridades, ambos intentaron huir tras el primer impacto, pero fueron alcanzados de nuevo por el mismo dron. La niña murió horas después en un hospital.
El Ministerio de Salud Pública calificó los bombardeos como “ataques bárbaros” y denunció violaciones graves al Derecho Internacional Humanitario.
El ejército israelí indicó que Hezbollah lanzó drones explosivos hacia territorio israelí, hiriendo a tres soldados —uno de ellos de gravedad—, y que otros drones del grupo cayeron dentro de Líbano. Hezbollah se atribuyó varios ataques, incluido uno contra un puesto militar israelí en Misgav Am.
El conflicto actual entre Israel y Hezbollah comenzó el 2 de marzo, cuando el grupo disparó cohetes hacia el norte de Israel, dos días después de que Estados Unidos e Israel iniciaran una guerra contra Irán, aliado de Hezbollah. Desde entonces, Israel ha ejecutado numerosos bombardeos y una incursión terrestre en el sur del Líbano.
Ambos países, que están formalmente en guerra desde 1948, reanudaron recientemente conversaciones directas por primera vez en más de 30 años. Una nueva ronda de diálogo está prevista en Washington esta semana.
Mientras tanto, en Damasco, el primer ministro libanés, Nawaf Salam, se reunió el sábado con el presidente interino de Siria, Ahmad al-Sharaa, para discutir cooperación en seguridad y relaciones bilaterales. Salam afirmó que Líbano “no será utilizado para perjudicar a nuestros hermanos árabes, y en primer lugar Siria”, una alusión indirecta a la participación de Hezbollah en la guerra civil siria.



