ROMA – El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, exhortó a los aliados europeos a pasar de las palabras a la acción frente a Irán, mientras buscaba recomponer las relaciones tensas con Italia y el Vaticano durante una visita de dos días marcada por la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán.
Tras reunirse en Roma con la primera ministra italiana Giorgia Meloni y el canciller Antonio Tajani, Rubio advirtió que Teherán intenta controlar el estrecho de Ormuz, lo que calificó como “inaceptable” y una amenaza a la seguridad global. “Todo el mundo dice que Irán es una amenaza. Todo el mundo dice que no puede tener un arma nuclear… pero hay que hacer algo al respecto”, expresó Rubio, pidiendo a Europa ir más allá de las declaraciones.
El funcionario estadounidense subrayó que Washington mantiene una vía diplomática, con una propuesta ante el Consejo de Seguridad de la ONU para garantizar la libertad de navegación. Aseguró que esperaban respuesta de Irán a los esfuerzos diplomáticos y remarcó una advertencia: “La línea roja es clara. Si amenazan a estadounidenses, van a volar en pedazos”.
La visita se dio tras semanas de desacuerdos entre Washington y Roma por la guerra, los aranceles y las críticas del presidente Donald Trump hacia Meloni y el papa León XIV. Meloni describió sus conversaciones con Rubio como “constructivas, francas y productivas”, abordando temas de Oriente Medio, Ucrania, China y el norte de África. Tajani, por su parte, insistió en la necesidad de una relación sólida entre Europa y Estados Unidos.
Italia, sin embargo, mantiene diferencias con Washington sobre la guerra con Irán. Meloni ha calificado de “ilegal” la campaña de bombardeos y rechazado participar en operaciones ofensivas. Tajani adelantó que Italia podría ayudar en el desminado del estrecho de Ormuz una vez se alcance un alto el fuego permanente, reiterando la importancia de la presencia militar estadounidense en Europa.
Rubio manifestó que “no hay una decisión final” respecto a cambios en las tropas de la OTAN, tras los anuncios de reducción de efectivos en Alemania y las amenazas de Trump de retirar soldados de Italia y España. Meloni, debilitada políticamente, advirtió que cualquier uso de bases italianas requerirá aprobación parlamentaria. Además, alertó que la inestabilidad en Ormuz podría encarecer la energía y afectar la economía italiana.
Rubio también se reunió con el papa León XIV y el cardenal Pietro Parolin, en un intento por distender las tensiones con el Vaticano luego de las críticas de Trump. Afirmó que Washington sigue comprometido con una relación “productiva y fructífera” con la Santa Sede. Reiteró que la postura del presidente es que Irán representa una amenaza que debe ser enfrentada.
Durante el encuentro, se abordó además la situación de Cuba. Rubio informó que Estados Unidos ha enviado unos seis millones de dólares en ayuda humanitaria a través de Caritas y ofrecido hasta 100 millones adicionales, aunque acusó al gobierno cubano de rechazar la asistencia y agravar la crisis. Funcionarios estadounidenses destacaron que las conversaciones con el Vaticano reafirmaron la cooperación en favor de la paz pese a las diferencias sobre Irán.




