Caguas — José “Piculín” Ortiz tuvo incontables noches de gloria en el Baloncesto Superior Nacional (BSN), y este martes el espíritu del legendario jugador volvió a sentirse en el tabloncillo. Travis Trice, con el nombre del ícono puertorriqueño en su espalda, se vistió de héroe al sellar la victoria de los Criollos de Caguas 100-99 sobre los Vaqueros de Bayamón en tiempo extra, en el Coliseo Roger Mendoza.
El partido se jugó pocas horas después del fallecimiento de Ortiz, a los 62 años, tras luchar contra un cáncer de colon diagnosticado en noviembre de 2023. Antes de comenzar, se guardó un minuto de silencio en memoria del ocho veces campeón del BSN y leyenda del Equipo Nacional. Los jugadores de Caguas rindieron tributo llevando su apodo en la parte posterior del uniforme.
Tras el encuentro, los tableros electrónicos en la cancha proyectaron el mensaje: “W- En honor al GOAT-Picu”, en referencia al más grande de todos los tiempos.
Los Criollos, que sumaron su tercer triunfo consecutivo, mejoraron su récord a 9-5 y se adueñaron del primer lugar de la Conferencia A. Bayamón cayó a 11-7.
Trice culminó con 22 puntos y encestó el tiro ganador con 20 segundos restantes, aprovechando un error de Gary Browne, quien perdió la posesión con 41 segundos en el reloj. Bayamón tuvo la última oportunidad, pero Jaylin Galloway falló un triple que pudo cambiar el resultado.
El conjunto de Caguas llegó a tener ventaja de 15 puntos, pero los Vaqueros reaccionaron con una racha liderada por Jae Crowder, quien aportó seis puntos consecutivos para poner el marcador 84-79 con tres minutos por jugar. Los Criollos lograron empatar en los segundos finales, aunque Stephen Thompson Jr. falló el intento del triunfo al concluir el tiempo reglamentario.
Louis King aportó 19 puntos por los Criollos, mientras Moses Brown y Alexander Kappos sumaron 17 cada uno. Por los Vaqueros, Crowder fue el máximo anotador con 22 unidades, seguido por Ronaldo Balkman con 16 y Galloway con 15.
La noche, más allá del baloncesto, se convirtió en un emotivo homenaje a una de las figuras más queridas del deporte puertorriqueño. Entre aplausos, lágrimas y respeto, la memoria de “Piculín” Ortiz resonó fuerte en cada rincón del Coliseo Roger Mendoza.




