El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que puso en pausa la iniciativa estadounidense para guiar embarcaciones varadas fuera del estrecho de Ormuz, con el objetivo de avanzar hacia un acuerdo con Irán. Sin embargo, dejó claro que el bloqueo naval de las fuerzas estadounidenses sobre los puertos iraníes continuará en vigor.
Trump informó de la decisión en sus redes sociales, señalando que la suspensión es temporal y busca dar espacio a los esfuerzos diplomáticos para concluir un pacto que ponga fin a la guerra. Explicó que la medida responde a peticiones de Pakistán y de otros países, al éxito militar alcanzado contra Irán y al progreso logrado hacia un acuerdo final entre ambas partes.
La Casa Blanca no ofreció declaraciones adicionales sobre el estado de las negociaciones. Mientras tanto, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, reiteró que el alto el fuego en Medio Oriente sigue vigente y que la operación militar inicial contra Irán ha concluido. Rubio enfatizó que, para lograr la paz, Teherán debe aceptar las condiciones de Trump en torno a su programa nuclear y reabrir el estrecho de Ormuz, una vía esencial para el comercio energético mundial.
Rubio expresó su esperanza de que, durante la visita del ministro de Exteriores iraní Abbas Araghchi a China, Beijing insista a Irán en liberar el paso marítimo. “Que Irán deje de cerrar el estrecho favorece los intereses de China”, dijo.
Estados Unidos ha emprendido operaciones defensivas para reabrir el estrecho y asistir a miles de marinos civiles atrapados por el conflicto. Según Rubio, “son blancos fáciles, están aislados, se están muriendo de hambre”. Washington informó que hundió seis embarcaciones iraníes que amenazaban barcos comerciales y que solo dos buques mercantes han podido transitar por una ruta bajo custodia militar estadounidense.
El cierre impuesto por Irán ha elevado los precios globales del petróleo y el gas, afectando la economía mundial. Desde abril, Estados Unidos mantiene un bloqueo naval que priva a Teherán de ingresos petroleros. En tanto, Irán acusa a Washington de violar el alto el fuego, aunque sus ataques recientes no han sido considerados operaciones de combate de gran escala.
El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, advirtió que Teherán aún no ha respondido plenamente a los intentos de Washington por reabrir el estrecho. Según dijo, Estados Unidos “no tolerará la situación actual” mientras Irán “ni siquiera ha empezado todavía”.
Por su parte, Emiratos Árabes Unidos informó haber interceptado 15 misiles y cuatro drones procedentes de Irán, aunque Teherán negó cualquier ataque reciente. India, Pakistán y Arabia Saudí condenaron las agresiones. El ministro iraní Abbas Araghchi escribió en X que “Estados Unidos y Emiratos Árabes Unidos deberían cuidarse de ser arrastrados de nuevo al atolladero”.
Aún con los esfuerzos de Washington, las grandes navieras mantienen su cautela. Hapag-Lloyd y otras compañías aseguraron que no reanudarán el tránsito hasta tener garantías de seguridad. “Esta iniciativa, por sí sola, no parece suficiente para abrir el estrecho de Ormuz”, dijo Torbjorn Soltvedt, analista de Verisk Maplecroft.




