El presidente del Partido Popular Democrático (PPD), Pablo José Hernández, pareció descartar este lunes la posibilidad de que se impongan sanciones administrativas contra la representante Swanny Vargas, luego de que se difundiera un video en el que aparenta estar bajo los efectos del alcohol durante una actividad política.
“Actuó mal y aprenderá de su error”, expresó Hernández en declaraciones escritas, al catalogar el incidente como un error de la legisladora. El video, que circuló el domingo en redes sociales, muestra a Vargas hablando con un tono y ritmo de voz inusuales, lo que generó múltiples comentarios sobre su comportamiento.
El Nuevo Día intentó obtener expresiones de Vargas, sin éxito. No obstante, la representante participó más temprano en una entrevista radial con NotiUno, donde explicó que su dificultad para expresarse se debió a problemas de sonido y eco durante la transmisión. “Mi cara, claramente, en el video es que yo sé qué está pasando con el sonido y que me siento incómoda, y esa es mi cara realmente”, dijo. Añadió que entendía que “en este país la vara, para las mujeres, es mucho más alta”.
El Reglamento del PPD, en su Artículo 97, establece como falta disciplinaria “cometer cualquier acción o crear cualquier situación que pueda poner en riesgo o afectar negativamente la imagen, el nombre o los intereses del Partido”, pero Hernández no aludió a ese apartado.
El domingo, la controversia escaló cuando el presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, publicó comentarios sobre el supuesto “zigzagueo” de la legisladora. En respuesta, Vargas escribió en sus redes sociales: “Al menos no conducía y mucho menos en un vehículo oficial en estado de embriaguez”, aludiendo al caso del sargento de Armas del Senado, Manuel Vélez Lacomba, quien fue intervenido por presuntamente conducir ebrio un vehículo del gobierno. Vélez fue removido y posteriormente reinstalado en abril.
Por su parte, el portavoz del PPD en el Senado, Luis Javier Hernández, indicó que compartió con Vargas durante la actividad y no la vio comportarse de manera distinta. “No vimos a la representante actuando de manera incoherente. Estaba normal en el momento que la vimos”, afirmó. Rechazó comentar si en la actividad había bebidas alcohólicas.
“Ya la representante dio sus explicaciones. Cada servidor público es responsable de sus propios actos, y nosotros preferimos enfocarnos en las tareas que estamos haciendo como legisladores”, concluyó durante una conferencia de prensa de la delegación popular sobre alegaciones contra la secretaria de la Familia, Suzanne Roig.




