Berlín — El ministro de Defensa de Alemania, Boris Pistorius, reaccionó con mesura al anuncio del Pentágono de que Estados Unidos retirará unos 5,000 soldados del país. La medida, impulsada por el presidente Donald Trump, busca reducir el compromiso estadounidense con la seguridad europea.
Pistorius señaló que esta reducción era esperada, recordando que Trump la había sugerido anteriormente. “Los europeos debemos asumir más responsabilidad por nuestra seguridad”, afirmó, aunque también subrayó que la cooperación militar con Estados Unidos beneficia a ambas partes.
El anuncio provocó reacciones inmediatas en Washington. Legisladores demócratas lo criticaron abiertamente, mientras que varios republicanos advirtieron que la retirada podría enviar la “señal equivocada” al presidente ruso Vladímir Putin, en medio de la prolongada invasión de Ucrania.
La decisión llega en un contexto de tensas relaciones transatlánticas. Trump ha acusado a los aliados europeos de no apoyar suficientemente la campaña de Estados Unidos e Israel contra Irán y ha cuestionado el compromiso del canciller alemán Friedrich Merz, del presidente español Pedro Sánchez y del primer ministro británico Keir Starmer. Además, anunció que aumentará al 25% los aranceles a vehículos europeos, una medida que impactaría especialmente a Alemania.
La retirada, programada para los próximos 6 a 12 meses, afectará cerca de una séptima parte del contingente estadounidense en Alemania, donde actualmente hay unos 36,000 militares. Según el Pentágono, la medida responde a una “revisión exhaustiva” de su postura militar en Europa. Funcionarios de defensa indicaron que incluso las propias ramas militares conocieron el anuncio “en tiempo real”.
Portavoces de la OTAN señalaron que trabajan con Estados Unidos para conocer los detalles de la decisión. “Este ajuste subraya la necesidad de que Europa invierta más en defensa”, escribió la portavoz Allison Hart en X.
El Congreso estadounidense pidió una revisión del plan. El senador Roger Wicker y el representante Mike Rogers advirtieron que la reducción podría debilitar la disuasión ante Rusia y reiteraron que cualquier cambio debe coordinarse estrechamente con el Congreso.
Pese a las críticas, el Pentágono insistió en que el proceso siguió una revisión “integral y de múltiples capas”. Alemania, sede de importantes instalaciones como la base aérea de Ramstein y el centro médico de Landstuhl, continúa jugando un papel central en las operaciones militares estadounidenses en Europa y África.
Analistas señalan que, si bien el impacto militar de la reducción sería limitado, el mensaje político que envía sobre el compromiso de Estados Unidos con la defensa europea podría tener un peso mucho mayor.




