La Fiscalía General de México descartó el viernes ordenar la detención provisional del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y de otros nueve funcionarios, como había solicitado la fiscalía de Nueva York dentro del proceso que les abrió por presunto narcotráfico y tenencia ilícita de armas.
El titular de la fiscalía especializada de control competencial, Raúl Jiménez Vázquez, afirmó ante la prensa que “no hay ningún motivo, no hay ningún fundamento, no hay ninguna evidencia del porqué de la urgencia de la detención provisional” solicitada por las autoridades estadounidenses como parte del trámite de extradición.
La fiscalía de Nueva York presentó esta semana una acusación formal por tráfico de drogas y posesión ilegal de armas contra Rocha Moya y otros nueve funcionarios mexicanos, entre ellos un alcalde, un congresista del partido Morena, un fiscal y varios policías activos y retirados. Según el documento, los acusados habrían colaborado con el Cártel de Sinaloa en la introducción de fentanilo, heroína, cocaína y metanfetamina desde México hacia Estados Unidos.
Jiménez Vázquez agregó que “no existen pruebas” en los expedientes enviados por las autoridades estadounidenses que sustenten las acusaciones. Tanto la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum como la Fiscalía General insistieron en que se deben presentar evidencias concretas antes de proceder con cualquier medida legal.
El funcionario anunció además que la cancillería mexicana solicitará de manera formal a Estados Unidos los informes, documentos y argumentos necesarios, a través de canales que garanticen la confidencialidad, para fijar una nueva postura sobre el caso. De forma paralela, la Fiscalía mexicana abrió su propia investigación.
Rocha Moya, gobernador desde 2021, y los demás señalados han rechazado categóricamente las acusaciones, que consideran un intento de atacar al partido Morena. Según la denuncia estadounidense, algunos de ellos habrían participado directamente en acciones violentas y represalias del cártel, en particular de la facción conocida como “Los Chapitos”, liderada por los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán, quien cumple cadena perpetua en Estados Unidos.
Durante su conferencia matutina, Claudia Sheinbaum negó que el proceso judicial iniciado en Estados Unidos represente una crisis política para su gobierno, asegurando que su administración está “fuerte, sólida y muy segura”.




