ISLAMABAD — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazó la más reciente propuesta de Irán para poner fin a la guerra entre ambos países, afirmando que no estaba satisfecho con el plan y culpando al liderazgo “fracturado” de Teherán. La agencia oficial iraní IRNA informó que Irán presentó su plan de paz a mediadores en Pakistán el jueves por la noche.
“Quieren llegar a un acuerdo, pero no estoy satisfecho con él, así que veremos qué pasa”, expresó Trump a la prensa en la Casa Blanca, sin detallar los aspectos que considera insuficientes.
El frágil alto el fuego, que lleva tres semanas entre Estados Unidos e Irán, se mantiene pese a las acusaciones mutuas de violaciones. Ambos países continúan en disputa por el estrecho de Ormuz, ruta crucial por la que transita una quinta parte del petróleo mundial. La marina estadounidense mantiene bloqueados a los petroleros iraníes, lo que ha golpeado con fuerza la economía de Irán y generado presión global en los mercados energéticos.
Trump suspendió la visita de sus enviados a Pakistán, pero aseguró que las negociaciones siguen por teléfono. Esta semana presentó un nuevo plan para reabrir el paso marítimo clave que utilizan los aliados del Golfo. Sin embargo, manifestó frustración con los dirigentes iraníes, a quienes calificó como “muy desarticulados”. “Todos quieren llegar a un acuerdo, pero están desunidos”, dijo.
Durante una reunión con el almirante Brad Cooper, jefe del Mando Central estadounidense, Trump afirmó que su gobierno solo maneja dos opciones: “¿Queremos ir y machacarles para siempre? ¿O queremos intentar llegar a un acuerdo? Esas son las opciones”. Añadió que percibe algunos avances entre los líderes iraníes, aunque “aún hay una tremenda discordia”.
Por su parte, el ministro iraní de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, sostuvo conversaciones telefónicas con sus homólogos de Turquía, Egipto, Qatar, Arabia Saudí, Irak y Azerbaiyán para ganar apoyo regional a la propuesta. La jefa de política exterior de la Unión Europea, Kaja Kallas, también dialogó con Araghchi sobre los esfuerzos diplomáticos para reabrir el estrecho de Ormuz y fortalecer acuerdos de seguridad a largo plazo.
Fuentes paquistaníes afirmaron que continúan mediando entre Teherán y Washington. El exembajador de Pakistán en Washington, Masood Khan, consideró que el intercambio de ideas demuestra que ambas partes siguen comprometidas con hallar una salida diplomática, aunque persiste el riesgo de reanudación del conflicto militar.
En paralelo, en Irán, la activista y Premio Nobel de la Paz Narges Mohammadi, encarcelada desde diciembre, fue trasladada al hospital tras un grave deterioro de su salud por supuesta negligencia médica. De 53 años, la abogada y defensora de derechos humanos sufrió crisis cardiacas y pérdida de conciencia, según su fundación.
Además, una explosión de restos de bombas mató a 14 miembros de la Guardia Revolucionaria en Zanjan, al noroeste de Teherán, en el mayor incidente desde el inicio del alto el fuego. Desde el comienzo de la guerra, el 28 de febrero, al menos 3,375 personas han muerto en Irán y más de 2,600 en Líbano, donde enfrentamientos entre Israel y Hezbolá continúan. También se reportan 24 víctimas en Israel, más de 20 en países del Golfo y 13 militares estadounidenses muertos en la región.



