Washington – Cole Tomas Allen, un profesor de 31 años residente en California, fue acusado de intentar asesinar al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca. Según la fiscalía del Distrito de Columbia, el hombre planificó el ataque durante varias semanas, viajó en tren desde Los Ángeles hasta Washington altamente armado y se hospedó en el mismo hotel del evento para evadir los controles de seguridad.
Allen enfrenta cargos federales por intento de asesinato del presidente, un delito que podría acarrearle cadena perpetua, además de otros dos cargos relacionados con la posesión y transporte interestatal de armas. Está previsto que comparezca ante un tribunal en Washington, donde el juez decidirá las medidas cautelares mientras avanza el proceso judicial.
Un memorando presentado por la fiscal Jeanine Pirro detalla que Allen comenzó a planear el atentado a inicios de abril. El 6 de ese mes visitó la página web del evento y, dos horas después, reservó habitación por dos noches en el Washington Hilton, sede de la gala, programada para el 25 de abril. El 21 de abril partió en tren hacia Washington, evitando los aeropuertos y sus controles. En su equipaje llevaba una escopeta Mossberg calibre 12, una pistola Rock Island Armory calibre .38, munición, cuchillos y dagas.
Según las autoridades, Allen realizó el registro en el hotel el día del evento a las 3:15 p.m. y, ya instalado, accedió sin dificultad a las áreas reservadas solo para huéspedes e invitados. Esa noche, el presidente Trump acudió a la cena acompañado por la primera dama, Melania; el vicepresidente JD Vance; el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson; y el secretario de Estado, Marco Rubio. Más de 2,000 personas asistieron a la gala, que comenzó a las 8:00 p.m.
Minutos antes del ataque, Allen buscó en internet el itinerario presidencial y se tomó una fotografía armado frente al espejo de su habitación. Vestía camisa y pantalones negros, corbata roja y llevaba consigo municiones, un cuchillo y herramientas. Cerca de las 8:30 p.m., logró evadir un control de metales, corrió hacia las escaleras del salón principal y disparó con su escopeta. Agentes del Servicio Secreto respondieron rápidamente y lo redujeron tras efectuar cinco disparos. El atacante sufrió una lesión en la rodilla, pero no recibió impactos de bala. No se reportaron víctimas, aunque el incidente obligó a evacuar al presidente, a la primera dama y a varios funcionarios, generando pánico entre los asistentes.
El expediente judicial incluye varios correos electrónicos que Allen programó minutos antes del ataque, en los que pedía disculpas a familiares, amigos y empleados del hotel, a quienes admitía haber puesto en riesgo. En esos mensajes afirmó que actuaba motivado por su rechazo al presidente, a quien acusó de graves delitos, y aseguró que su objetivo eran los miembros de la Administración Trump. Aunque aclaró que los invitados no eran su blanco, advirtió que estaba dispuesto a herir a cualquiera que intentara detenerlo.
El caso continúa bajo investigación en el Tribunal Federal del Distrito de Columbia.



