El pasado viernes por la noche, una pasajera de un vuelo de Delta Air Lines procedente de Atlanta dio a luz a una niña sana de 5.5 libras (2.5 kilogramos) minutos antes de que el avión, un Boeing 737, aterrizara en el aeropuerto internacional de Portland, en Oregón.
La bebé, llamada Brielle Renee Blair, nació unas dos semanas antes de lo previsto. Su madre, Ashley Blair, de Tennessee, viajaba a Oregón para estar con su propia madre durante el parto, pero las contracciones comenzaron cuando el vuelo se encontraba a media hora del destino.
A bordo viajaban dos paramédicas, Tina Fritz y Kaarin Powell, quienes regresaban a casa tras unas vacaciones en la República Dominicana. Ambas auxiliaron a Blair luego de que una azafata les pidiera revisar su estado. El vuelo estaba lleno, con 153 pasajeros a bordo, por lo que movieron a varios para crear espacio. Sin un kit obstétrico disponible, improvisaron con mantas prestadas por pasajeros y un cordón de zapato para atar el cordón umbilical. Incluso una de ellas usó su propio cordón como torniquete para insertar una vía intravenosa.
“Vale, es la hora. Tengo que empujar”, recordó Fritz que dijo la madre antes de dar a luz. Tras tres firmes empujones, la bebé nació justo cuando el avión iniciaba el aterrizaje. Powell sostuvo al recién nacido en sus brazos mientras las ruedas tocaban tierra. “El bebé se puso rosa enseguida. Estaba guapísima. Mamá era una estrella del rock”, relató Fritz.
Al llegar a tierra, un equipo de bomberos del aeropuerto verificó que tanto la madre como la bebé estaban saludables, y ambas fueron trasladadas a un hospital local para observación, según confirmó Molly Prescott, portavoz del puerto de Portland.
Delta emitió un comunicado agradeciendo a la tripulación y a los voluntarios que asistieron durante la emergencia, y reiteró que “la salud y la seguridad de nuestros clientes es siempre nuestra máxima prioridad”. Sin embargo, Fritz aclaró que no había ningún médico a bordo, y que la única enfermera presente atendía a otro pasajero.
Blair no respondió los mensajes de la prensa. Fritz, quien se mantiene en contacto con ella, reconoció que ambas han quedado unidas por la experiencia. “Siento que ahora somos amigas para siempre”, expresó.




