El programa de medición neta, que permite a consumidores residenciales y comerciales exportar energía generada mediante sistemas solares a la red eléctrica, sobrepasó en marzo la cifra de 200,000 participantes. Este hito refleja un crecimiento constante en la adopción de energía renovable en Puerto Rico.
De acuerdo con los datos más recientes, durante el primer trimestre del año se mantuvo un promedio superior a las 3,000 nuevas interconexiones mensuales, lo que confirma la tendencia ascendente en la instalación de sistemas solares en hogares y negocios alrededor de la isla.
La medición neta ha sido un componente clave para el impulso de la generación distribuida, pues permite a los llamados “prosumidores” —quienes consumen y a la vez producen electricidad— recibir crédito por la energía que aportan al sistema.
Este repunte coincide con un aumento en la demanda de alternativas energéticas ante los altos costos de la electricidad y las deficiencias del sistema eléctrico centralizado. El crecimiento sostenido de la participación en el programa refuerza el papel de la energía solar en la transformación de la matriz energética puertorriqueña.




