Tras una semana llena de cariño, juegos y caricias, el perrito RUA, quien había conquistado a todos en las oficinas de Ayuda Legal Puerto Rico, finalmente encontró el hogar permanente que merecía. Su nueva dueña, la comunicadora Madeine Ramírez, contó a El Nuevo Día que desde su primer encuentro sintió una conexión inmediata con el cachorro. “Fue bien emocionante. Yo tuve la impresión de que él iba a ser miembro de mi familia tan pronto lo vi”, relató.
Ramírez describió a RUA como un perro “súper cariñoso” y agradecido. “Es muy amoroso y muy agradecido, porque sabemos que estos perritos vienen de condiciones que no siempre son las óptimas”, comentó. En su nuevo hogar, el cachorro comparte ahora con Moti, la otra perra de la familia, quien se ha convertido en su “hermana mayor”. Aunque al principio mostró algo de ansiedad, la adopción se ha desarrollado con éxito. “Se integró muy rápido”, aseguró Ramírez.
Entre risas, la comunicadora recordó que al principio pensó que el cachorro no hacía ruido. “Vivo en plena ciudad y parece que no estaba acostumbrado a escuchar carros ni a la gente. Ahora le ladra a todo”, dijo mientras RUA se hacía escuchar durante la entrevista. Para ella, esta experiencia reafirma la importancia de la adopción: “Se perfila que va a ser una relación muy bonita y que hemos tomado la decisión correcta, porque él también me eligió”.
Ramírez aprovechó para invitar a otras personas a considerar la adopción: “Hay tantos animales abandonados que necesitan un hogar”.
La directora ejecutiva de Ayuda Legal Puerto Rico, la licenciada Ariadna Godreau Aubert, explicó que la adopción de RUA forma parte de una iniciativa que busca promover hogares responsables para animales rescatados y visibilizar el trabajo de quienes los cuidan. “Es el Centro de Protección y Adopción de Animales del Municipio de San Juan el que hace ese trabajo, y queremos que la gente lo conozca”, señaló.
Godreau Aubert detalló que el proyecto consiste en acoger semanalmente a un animal en las oficinas de Ayuda Legal para ayudar en su proceso de adopción y crear conciencia sobre la importancia de adoptar en lugar de comprar. Tras la despedida de RUA, el equipo se tomará unos días antes de recibir al próximo “foster”. “Ahora toca sanar un poquito el corazón porque uno se encariña, pero próximamente estaremos listas para ese próximo ‘foster’ amoroso”, comentó.
La abogada adelantó además que evalúan incluir gatos en el programa. Destacó que la presencia de animales no solo fomenta la adopción, sino que también brinda bienestar emocional al personal de la organización, que trabaja con casos de alta carga emocional. “Mucho de lo que trabajamos es con personas que vienen con pérdidas grandes, como una vivienda, o casos de violencia doméstica. El equipo necesita espacios que ayuden a sanar, y en ese sentido, los animales son muy importantes”, expresó. “Los animales salvan vidas; por más cliché que suene, salvan las vidas de las personas y de quienes los amamos”, concluyó.




