El presidente Donald Trump anunció un ambicioso plan para remodelar el histórico estanque reflectante del Monumento a Lincoln en Washington D. C., reemplazando su superficie de granito por un revestimiento de piscina de color “azul de la bandera estadounidense”. Según explicó, la estructura actual “goteaba como un colador” y su sustitución completa tomaría años.
El mandatario reveló la iniciativa durante un acto en el Despacho Oval, donde aseguró que los trabajos ya comenzaron. Dijo haberse inspirado en la idea después de que un amigo alemán lo visitara y le comentara que el agua del estanque lucía sucia. “Fui allí con el Servicio Secreto y dije: ¿no es una vergüenza? Es terrible”, relató Trump mientras mostraba una fotografía del sitio en obras.
La renovación forma parte de una serie de modificaciones promovidas por Trump en la capital, incluyendo la demolición del Ala Este de la Casa Blanca para construir un nuevo salón de baile.
El estanque reflectante, ubicado entre el Monumento a Lincoln y el Monumento a Washington, es un símbolo histórico del país. Allí Martin Luther King Jr. pronunció su discurso “Tengo un sueño” en 1963.
Trump argumentó que su propuesta representa una muestra de eficiencia empresarial. Aseguró haber descartado los planes para reemplazar el granito, cuyo costo se estimaba en $301 millones y con una duración de al menos tres años. En su lugar, recurrió a contratistas especializados en piscinas que conocía de proyectos anteriores. “Tengo un tipo que es increíble haciendo piscinas”, expresó.
El nuevo revestimiento industrial, que costará unos $1.5 millones, incluirá la limpieza del granito existente y se completará en pocas semanas, según el presidente. Trump añadió que el estanque estará listo mucho antes del 4 de julio, cuando el país celebrará su 250 aniversario de independencia.
Durante una conferencia en la Casa Blanca sobre precios de medicamentos, el mandatario habló espontáneamente del proyecto y comentó que al principio quería un color turquesa “como en las Bahamas”, pero finalmente optó por el “azul bandera americana” a sugerencia de un contratista.
Esta historia fue traducida del inglés al español con el apoyo de una herramienta de inteligencia artificial y revisada por un editor antes de su publicación.




