El presidente de la Federación Puertorriqueña de Voleibol (FPV), César Trabanco, designó un panel de tres integrantes para atender la controversia que mantiene en suspenso el séptimo juego de la serie semifinal B entre las Leonas de Ponce y las Criollas de Caguas en la Liga de Voleibol Superior Femenino (LVSF).
El conflicto surgió por acuerdos económicos de jugadoras de Ponce que no fueron notarizados. La gerencia de Caguas presentó una protesta ante el director de torneo, José “Picky” Servera, solicitando anular las tres victorias de las Leonas. Servera impuso una multa de $25,250 a las ponceñas y ordenó su pago antes del mediodía del miércoles, fecha en que debía disputarse el partido decisivo en el Coliseo Roger Mendoza.
Ponce apeló de inmediato la sanción, mientras que Caguas presentó su propia apelación pidiendo la confiscación de las tres victorias de las Leonas. Ante estas gestiones, el juego continúa detenido a la espera del dictamen del panel designado.
El comité está compuesto por los licenciados Jaime Vázquez, Norberto Santana y Leyre Santaella. Vázquez dirige el torneo de Voleibol Superior Masculino; Santaella fue voleibolista y directora de torneo, y Santana es director de torneo de Sóftbol Superior Femenino.
La apelación de Caguas fue retirada del ámbito de Servera, y ahora el panel evaluará tanto el reclamo de Caguas como el de Ponce. El apoderado de las Leonas reconoció fallas administrativas, aunque considera excesiva la sanción económica.
En su argumento, las Criollas sostienen que, según el reglamento, la falta de juramentación y notarización de los contratos convierte en inelegibles a las jugadoras de Ponce, lo que implicaría la pérdida de todos los partidos disputados, incluido el sexto encuentro de la serie semifinal.
Mientras tanto, las Cangrejeras de Santurce ya aseguraron su pase a la final tras barrer a las Valencianas de Juncos en una semifinal A que también generó controversias. En esa serie, Juncos cuestionó el uso de una líbero por parte de Santurce, reclamo que inicialmente fue validado por Servera pero luego revocado al determinar que la actuación de la jugadora estaba conforme al reglamento.




