Ucrania busca concretar una reunión cara a cara entre el presidente Volodymyr Zelensky y el presidente ruso Vladimir Putin, como parte de un intento por reactivar los esfuerzos de paz encabezados por Estados Unidos y poner fin a más de cuatro años de invasión rusa. El ministro de Asuntos Exteriores ucraniano, Andrii Sybiha, informó que Kiev ha solicitado a Turquía facilitar las conversaciones y ha contactado a otras capitales que podrían servir de anfitrionas, siempre fuera de Rusia y Bielorrusia.
“Estamos abogando por una cumbre ahora para dar un nuevo impulso a la diplomacia”, señaló Sybiha durante una conferencia de prensa cuyas declaraciones fueron divulgadas el miércoles.
El anuncio coincide con un nuevo ataque de un dron ucraniano en territorio ruso que provocó el derrumbe parcial de un edificio residencial en Syzran, en la región de Samara. Las autoridades locales reportaron la muerte de una mujer y un niño, además de 12 personas heridas. Imágenes difundidas mostraron una sección del edificio reducida a escombros. En esa misma calle opera una refinería de Rosneft, blanco frecuente de ataques ucranianos.
Las conversaciones entre Moscú y Kiev, mediadas por Estados Unidos, permanecen estancadas desde hace meses, especialmente ante la falta de avances sobre el futuro de cuatro regiones ucranianas que Rusia intenta controlar. Con Washington concentrado en la guerra de Irán, el proceso diplomático se ha paralizado.
Zelensky aceptó el alto el fuego incondicional propuesto por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pero Putin se ha negado. De acuerdo con analistas, el mandatario ruso confía en que el respaldo militar y financiero de Occidente se debilite con el tiempo y que la resistencia ucraniana acabe por agotarse.
En el frente, la línea de combate de unos 1,250 kilómetros continúa siendo escenario de una guerra de desgaste. Fuentes occidentales estiman que Rusia sufre decenas de miles de bajas mensuales, cifras comparadas con las carnicerías de la Primera Guerra Mundial. No obstante, las pérdidas en ambos bandos no pueden verificarse de forma independiente.
Mientras tanto, Ucrania continúa fortaleciendo su industria militar, con la producción de drones y misiles de largo alcance que ya han alcanzado objetivos dentro de Rusia, incluidas instalaciones petroleras y fábricas vinculadas al ejército. Según Sergei Shoigu, secretario del Consejo de Seguridad ruso, los ataques aéreos ucranianos en territorio ruso se multiplicaron por cuatro entre 2024 y 2025, pasando de 6,200 a más de 23,000.




