El presidente estadounidense Donald Trump anunció la ampliación del alto al fuego en la guerra con Irán, medida que busca dar más tiempo a los mediadores para coordinar una nueva ronda de conversaciones directas entre Washington y Teherán. La decisión se tomó justo antes de que expirara la tregua vigente, a petición de Pakistán, mientras se espera una “propuesta unificada” por parte de Irán.
El anuncio evitó por ahora una reanudación de los combates, aunque las tensiones siguen latentes. El viaje del vicepresidente JD Vance a Pakistán para encabezar el equipo negociador estadounidense fue suspendido, y el bloqueo naval impuesto por Estados Unidos sobre Irán continúa.
Fuentes regionales informaron a The Associated Press que tanto Estados Unidos como Irán han mostrado interés en sostener una nueva ronda de diálogo, que sería liderada por Vance y el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf. Sin embargo, el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmail Baghaei, dijo que aún no hay una decisión final sobre la participación de Teherán, citando “mensajes contradictorios” y “acciones inaceptables” de Washington.
Trump culpó al liderazgo “seriamente fracturado” de Irán por la falta de avances e insistió en mantener el bloqueo estadounidense mientras Pakistán intenta reactivar la mediación. Según el mandatario, Islamabad le pidió esperar hasta recibir una propuesta clara por parte de Teherán.
La situación se mantiene tensa en el estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial. Irán ha realizado ataques recientes en la zona y, según informes, cobra hasta 2 millones de dólares por buque para permitir su paso. Al mismo tiempo, la Marina estadounidense interceptó un buque iraní que intentaba romper el bloqueo, lo que Teherán calificó de “piratería”.
El conflicto, iniciado el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel, provocó un aumento global de los precios del petróleo. La actual tregua, instaurada el 8 de abril, incluye también a Israel y al grupo Hezbollah en Líbano. Una primera ronda de negociaciones entre Washington y Teherán se celebró en Pakistán el 11 de abril, sin lograr acuerdos sustanciales.
En cuanto al programa nuclear iraní, se confirmó que todo el uranio altamente enriquecido permanece en el país, enterrado en instalaciones bombardeadas el pasado junio. Irán defiende su derecho a utilizarlo con fines pacíficos, mientras Trump y el gobierno israelí exigen el desmantelamiento total del programa nuclear. Teherán ha rechazado esta petición en su propuesta de diez puntos para finalizar la guerra.




