Dubái – El alto el fuego en la guerra de Irán pende de un hilo mientras Islamabad, la capital de Pakistán, se prepara para posibles nuevas conversaciones entre Teherán y Washington.
La tregua de dos semanas expira el martes a las 8:00 p.m., hora del este de Estados Unidos. Este cese de hostilidades entre Irán, Israel y Estados Unidos fue alcanzado tras varios plazos fijados por el presidente estadounidense Donald Trump, quien en su momento advirtió sobre amenazas a la “civilización” iraní. Se espera que los retrasos y cambios sean frecuentes hasta la fecha límite.
Las conversaciones que podrían realizarse en Pakistán antes del vencimiento del alto el fuego buscan abordar temas críticos como el futuro del estrecho de Ormuz y el programa nuclear iraní. No obstante, la situación sigue siendo tensa: Irán atacó buques en el estrecho durante el fin de semana, y fuerzas estadounidenses interceptaron un barco iraní que trataba de evadir el bloqueo naval.
El alto el fuego comenzó el 8 de abril, pero los ataques iraníes continuaron contra objetivos en el Golfo e Israel. Ese mismo día, una refinería iraní también fue atacada. Aunque la tregua ha mantenido cierta estabilidad, los riesgos aumentan ante la falta de avances diplomáticos.
Una primera ronda de negociaciones entre Irán y Estados Unidos se llevó a cabo en Pakistán el 11 y 12 de abril, con la participación del vicepresidente estadounidense JD Vance. Fue el encuentro más importante entre ambos países desde la Revolución Islámica de 1979, aunque terminó sin acuerdo. Islamabad ha preparado el terreno para reanudar el diálogo, pero hasta el momento ninguna delegación ha llegado al país.
El estrecho de Ormuz sigue cerrado tras repetidos ataques iraníes. Por esta ruta marítima pasa cerca del 20% del gas natural y petróleo mundial. Irán habría minado zonas de tránsito y cobra hasta 2 millones de dólares por permitir el paso de barcos. La reapertura del estrecho es un punto clave en las negociaciones, especialmente ante la escasez energética que comienza a afectar a varios países.
La Marina estadounidense atacó recientemente un buque portacontenedores iraní que intentaba burlar el bloqueo, descendiendo sobre él desde helicópteros.
En cuanto al programa nuclear, todo el uranio enriquecido de Irán sigue en su territorio, enterrado en antiguas plantas de enriquecimiento bombardeadas durante la guerra de doce días de junio pasado. Irán insiste en su derecho a enriquecer uranio con fines pacíficos y niega buscar armas nucleares. Trump y el gobierno de Israel exigen que Teherán desmantele completamente su programa atómico, algo que el país rechazó en su propuesta de paz de diez puntos.
La situación sigue siendo incierta mientras se acerca el 22 de abril, fecha en que vence la tregua y el mundo observa si las negociaciones pueden evitar una nueva escalada del conflicto.




