Los resultados divulgados de un estudio de mercado comisionado por el Departamento de Salud revelan que, en Puerto Rico, un número cada vez mayor de pacientes está recurriendo al uso de cannabis medicinal para atender condiciones de salud mental. Este hallazgo surge justo cuando la comunidad científica expresa preocupación por los posibles efectos adversos del consumo excesivo de estos productos en personas con diagnósticos como esquizofrenia, ansiedad o depresión.
Según especialistas consultados, el uso de cannabis sin una supervisión médica adecuada podría exacerbar síntomas psicóticos o provocar descompensaciones en pacientes vulnerables. Algunos profesionales advierten que el aumento en los casos de psicosis asociados al consumo de cannabis es una tendencia que ya se observa en otras jurisdicciones y que podría replicarse en la isla si no se implementan controles más estrictos.
El Departamento de Salud ha indicado que continuará evaluando los patrones de uso y las implicaciones del cannabis medicinal en distintos grupos poblacionales, con miras a determinar si es necesario revisar los protocolos actuales de prescripción y seguimiento clínico.




