Desde temprano en la mañana, bajo un cielo nublado y con lluvias dispersas, cientos de personas llegaron este sábado al aeropuerto de Isla Grande para conocer de cerca el avión cazahuracanes de la Reserva de la Fuerza Aérea de Estados Unidos. El regreso de esta aeronave a San Juan, tras más de una década de ausencia, se dio en el marco de una jornada educativa sobre la preparación para la temporada ciclónica.
La meteoróloga y teniente de la Reserva de la Fuerza Aérea, Amaryllis Cotto Pérez, fue una de las protagonistas del encuentro. Ella es la primera boricua en ocupar el cargo de oficial meteorológica de reconocimiento aéreo en el Escuadrón 53. “Es un orgullo ser puertorriqueña, representar a mi gente y estar de nuevo aquí, en la isla”, expresó emocionada.
El avión cazahuracanes realiza misiones dentro de los ciclones para recopilar datos sobre presión, vientos y trayectoria, información crucial para generar pronósticos más precisos y salvar vidas. “Recopilar datos que ayudan a las personas a decidir si evacuar o cómo proteger sus vidas y las de sus familias es muy importante para mí. Es un honor poder brindarle esa información a la isla”, afirmó Cotto Pérez.
Nate Calloway, parte de la tripulación del “Hurricane Hunter”, agregó que “nuestro trabajo se basa en datos que salvan vidas”.
El evento, organizado por el Municipio de San Juan, reunió a agencias estatales y federales, junto con organizaciones científicas, con el fin de fomentar la preparación ciudadana. Ernesto Morales, meteorólogo y coordinador de avisos del Servicio Nacional de Meteorología en San Juan, destacó que “son estas actividades las que ayudan a que el pueblo se prepare. Tenemos que concientizar a nuestra gente para que sepan qué hacer antes, durante y después de un evento catastrófico”.
Cotto Pérez subrayó la importancia de la educación meteorológica en Puerto Rico, señalando que “la gente aquí siempre está pendiente al tiempo y es curiosa. Por eso, es fundamental crear conciencia, porque somos una isla con recursos limitados”.
Entre los asistentes, Javier Pagán reconoció que “estos aviones son el instrumento principal que nos brinda información precisa sobre lo que podemos esperar de los eventos atmosféricos”. Por su parte, Rosa Trujillo opinó que “el avión nos protege y educa; es muy beneficioso para todo Puerto Rico porque nos da la oportunidad de prepararnos como pueblo”.
Además de recorrer la aeronave, los visitantes disfrutaron de charlas científicas y del sabor local, con mantecados artesanales de coco, parcha y arcoíris para combatir el calor. Nelson Ortega, de la Sociedad de Astronomía del Caribe, remarcó que “los huracanes, el clima y la astronomía están conectados. Educar al público es esencial porque la meteorología nos afecta a diario”.
Con el inicio de la temporada de huracanes próximo, Cotto Pérez concluyó: “Poder compartir esta misión con mi gente y crear conciencia de que hay que estar preparados, es una satisfacción enorme”.




