Azzi Fudd fue elegida como la selección número uno del draft de la WNBA y jugará para Dallas, con un salario de $500,000, tras una destacada carrera universitaria en UConn. La exestrella universitaria se mostró emocionada y dijo que vivir el momento junto a su familia fue “una sensación surrealista”.
Fudd volverá a compartir equipo con Paige Bueckers, compañera en los Huskies y primera selección de las Wings el año pasado. Ambas sostienen el récord de siete jugadoras número uno egresadas de UConn.
El draft también hizo historia con seis jugadoras de UCLA seleccionadas, rompiendo la marca previa de UConn de 2002. Lauren Betts y Gabriela Jaquez figuraron entre las primeras cinco elegidas, apenas una semana después de ganar el campeonato nacional de la NCAA. Kiki Rice fue la sexta selección, elegida por la nueva franquicia de Toronto.
El nuevo convenio colectivo de la WNBA elevó considerablemente los salarios de las novatas. Fudd ganará casi siete veces más que lo que recibió Bueckers la temporada pasada. Las selecciones número 2 y 3 devengarán $466,913 y $436,016, respectivamente, y las jugadoras de segunda y tercera ronda recibirán $270,000.
Minnesota escogió a Olivia Miles de TCU con la segunda elección, mientras que Seattle seleccionó a la pívot española Awa Fam Thiam en el tercer puesto. Portland eligió a la base española Iyana Martin Carrión, y Connecticut escogió a la francesa Nell Angloma con la selección número 12. En total, once jugadoras internacionales fueron seleccionadas, tres de ellas en la primera ronda.
Fam Thiam se convirtió en la española elegida más alto en la historia del draft de la WNBA, mientras que Marta Suárez, de la segunda ronda, celebró que el talento internacional siga creciendo en la liga.
El evento también marcó un hecho especial: Fudd y su madre, Katie Smrcka-Duffy Fudd, se convirtieron en la segunda pareja madre-hija elegida en un draft de la WNBA. Su madre fue seleccionada por Sacramento en 2001. Antes de ellas, Pam McGee y su hija, la nacionalizada puertorriqueña Imani McGee-Stafford, lograron esa misma hazaña.
La comisionada Cathy Engelbert adelantó que la WNBA proyecta celebrar un partido internacional el próximo año, reflejo del creciente alcance global del baloncesto femenino.




