El director ejecutivo del Salón de la Fama del Voleibol Internacional, George Mulry, expresó que el exjugador puertorriqueño Richard “Ricky” Amon merece ser exaltado al recinto de los inmortales y convertirse en la primera figura boricua en lograrlo.
Sus declaraciones ocurrieron durante la sexta exaltación del Salón de la Fama del Voleibol de Puerto Rico, celebrada en el Recinto Metro de la Universidad Interamericana. Amon falleció en julio de 2023 a los 65 años.
En su intervención, Mulry repasó la trayectoria del voleibol puertorriqueño desde su organización federativa en 1958, resaltando su desarrollo y participación en eventos mundialistas y olímpicos. “En el Salón de la Fama no tenemos exaltados de Canadá, México o Puerto Rico. Es momento de cambiar eso. Nos entusiasma esa idea”, afirmó.
El directivo reveló que actualmente el Salón cuenta con 185 miembros provenientes de 27 países, pero reconoció la necesidad de revisar el proceso de selección por su histórica inclinación hacia un grupo reducido de naciones. “Durante muchos años, el proceso ha tendido a exaltar personas de los mismos países. Queremos incluir atletas de regiones donde el voleibol crece y reconocer a quienes ayudaron a desarrollarlo”, dijo.
Consultado sobre posibles candidatos de Puerto Rico, Mulry mencionó directamente a Ricky Amon, a quien describió como un pionero y referencia para el deporte. “La historia de (Ricky) Amon es perfecta. Debe ser reconocida”, expresó sobre el exatacante, quien en la década de 1970 fue becado por la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), con la que ganó un campeonato de la NCAA. En los años 1980 integró la selección de Estados Unidos y fue uno de los primeros puertorriqueños en competir en ligas europeas.
“Ricky dio su vida por el voleibol. Abrió el camino para muchos jugadores y entrenadores. Su historia merece ser contada a nivel mundial”, subrayó Mulry. Tras su paso, cientos de jugadores boricuas han competido en la NCAA y decenas han firmado en ligas profesionales de España, Francia, Italia, Rusia y Japón.
Una exaltación de Amon, agregó, podría abrir el camino a otras figuras destacadas como Héctor “Picky” Soto, máximo anotador del Mundial de 2006, y la olímpica Aury Cruz, ambos con carreras exitosas en la NCAA y Europa.
Finalmente, Mulry reconoció que el impacto olímpico ha sido un criterio clave en la selección de exaltados, pero insistió en que debe cambiar. “El éxito internacional, especialmente en los Juegos Olímpicos o la Liga de Naciones, ha dominado las decisiones. Debemos dar visibilidad a jugadores y entrenadores de países más pequeños”, concluyó.




