Sacramento, California — El representante demócrata Eric Swalwell se niega a abandonar su candidatura a la gobernación de California pese a las acusaciones de agresión sexual presentadas por una mujer que afirma haber trabajado para él. La denunciante aseguró al San Francisco Chronicle que el congresista la agredió en 2019 y de nuevo en 2024, tras una gala benéfica. Dijo además que no acudió a la policía por temor a no ser creída.
Swalwell ha rechazado las alegaciones con firmeza. “Estas acusaciones de agresión sexual son rotundamente falsas. No sucedieron, nunca han sucedido, y las combatiré con todo lo que tengo”, expresó en un video publicado en sus redes sociales, donde también indicó que pasaría el fin de semana con su familia antes de emitir una actualización.
La noticia provocó una inmediata ola de reacciones dentro del Partido Demócrata. En cuestión de horas, figuras como el senador Adam Schiff, el representante Jimmy Gómez y los poderosos sindicatos de empleados y maestros de California revocaron su apoyo y pidieron su retiro de la contienda. “El congresista debería dejar la carrera ahora para garantizar una rendición de cuentas sin distracciones”, dijo Gómez.
El gobernador Gavin Newsom calificó las denuncias de “profundamente preocupantes” y señaló que deben tomarse en serio. La expresidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, también pidió una investigación formal y aconsejó que Swalwell lo haga “fuera de una campaña para gobernador”. La Fiscalía de Manhattan, donde supuestamente ocurrió el incidente más reciente, confirmó que ha iniciado una pesquisa e instó a posibles testigos a comunicarse con su división de víctimas especiales.
El caso irrumpe en pleno proceso electoral: los votantes de California recibirán sus papeletas por correo el próximo mes, antes de las elecciones del 2 de junio. Swalwell, uno de los candidatos demócratas más visibles para sustituir a Newsom, enfrenta así un fuerte golpe político en un escenario de primarias ya saturado y competitivo.
En 2019, Swalwell lanzó una breve campaña presidencial y alcanzó notoriedad nacional por su rol como gerente de juicio político durante el segundo impeachment del presidente Donald Trump. Casado y padre de tres hijos, el legislador representa desde 2012 a un distrito al este de San Francisco. Hasta el momento, mantiene su inocencia y ha insinuado que las acusaciones responden a ataques relacionados con su ascendente carrera política.




