El jurado comenzó sus deliberaciones el viernes en un caso antimonopolio que enfrenta a 34 estados contra el gigante de los conciertos Live Nation Entertainment. La demanda alega que la empresa, junto a su filial Ticketmaster, monopoliza el sector de los espectáculos en vivo y contribuye al alza de los precios para asistir a conciertos.
Live Nation sostiene que su empresa actúa de manera justa y que actualmente existe más competencia que nunca en el dinámico mercado estadounidense de los eventos en vivo. El juicio, que se extendió por cinco semanas en un tribunal federal de Manhattan, continúa bajo la atención del público y los reguladores.
Poco después de iniciadas las deliberaciones, el jurado informó al juez su intención de revisar algunos de los testimonios presentados durante el proceso. Los estados decidieron mantener su querella pese a que, el mes pasado, el gobierno federal llegó a un acuerdo con la compañía.
Según el Departamento de Justicia, ese acuerdo contempló importantes concesiones por parte de Live Nation, especialmente vinculadas con la venta de boletos en docenas de sus anfiteatros. No obstante, las fiscalías estatales argumentan que dichas medidas no son suficientes para frenar prácticas monopolísticas.
Durante los alegatos finales, un abogado de los estados afirmó que Live Nation controla el 86% del mercado de conciertos y alrededor del 73% del mercado global si se incluyen los eventos deportivos, cifras que, a su juicio, reflejan un dominio excesivo sobre la industria del entretenimiento en vivo.




